Queridos amigos: Por unos días “el hombre que le susurra a los sentimientos” se ausentara de esta ciudad de las palabras-

Hace un año y diez días que a ella llegue, con mis miedos, temores e inquietudes, y alquile un duplex para ver si me adaptaba a esta ciudad de las palabras, y si ella mis inquietudes acogía. A pesar de mis miedos y temores me dio la bienvenida haciéndome sentir un ciudadano mas de esta sorprendente ciudad de las palabras.

Por eso he decidido quedarme para seguir disfrutando de las palabras de sus ciudadanos que cada día me sorprenden, por lo que me he comprado un amplio loft con vistas al futuro para recibir a mis conciudadanos, de esta ciudad de las palabras y los sueños como se merecen.

Así que me pasare un par de días de mudanza adecuando mi nueva residencia para recibir a mis amigos y vecinos que con tanto cariño me han acogido en este año. Las puertas siempre estarán abiertas, como lo han estado las de este duplex, para que os paséis cuando queráis a dejar vuestras guitas y llevaros uno de mis susurros.

Estáis invitados a la inauguración de mi loft con vistas al futuro la invitación personal os llegara en unos días.

Espero seguir disfrutando de vuestra compañía, y gracias a todos por este año de alegrías donde los miedos se han desvanecido y los temores se han ido sin un adiós.

HASTA PRONTO QUERIDOS AMIGOS Y CONCIUDADANOS DE ESTA CIUDAD DE LAS PALABRAS.

CUANDO

Cuando te digo que te amo, lo estoy haciendo con el corazón y con las palabras mas sinceras que acuden a mi mente, tratando y esperando que se entere todo el mundo de lo que siento por ti, aunque en estos momentos solo tu las puedes entender, con mis palabras quiero sembrar un rosal de rosas azules para depositarlas en tu ventana cada amanecer y el sol de ese despertar de las mañanas nos encuentre abrazados alma con alma para siempre.

Cuando digo que te amo lo digo con el alma, el espíritu, el corazón y con la mente, porque es una fiesta de sentimientos que explotan en mi interior solo con mencionar o pensar en tu nombre, que hacen que mariposas bailen un vals en mi interior, con su aleteo tan rápido como veloz crece mi amor por ti, haciendo que lo que me rodea se borre y solo existas tu para mí en mi mundo.

Cuando digo que te amo, me convierto en un caballero con armadura y blasón, que desenfunda su espada de dulzura para protegerte de todo lo que quiere hacerte daño, y con mi escudo de caricias, dulzura y ternura resguardarte de los golpes bajos que la vida te de poniéndome yo delante para recibir el golpe pues prefiero un millón de veces morir antes que verte sufrir, por eso cuando te digo que te amo, lo hago consciente y no solo emocionado.

Cuando digo que te amo, con ello lo que quiero es que se vaya lo oscuro que quiera permanecer en tu vida y en su lugar solo sueños e ilusiones dejar en ella, lo hago poniendo en tus manos mi corazón dolorido y mi vida de sin sabores, para que con ellos hagas lo que tu creas que es mejor.

 Cuando digo que te amo, lo digo porque te amo, te adoro, te deseo, te necesito, te extraño, te añoro, te quiero y eres en estos momentos todo en mi, cuando digo que te amo, lo digo con una sonrisa en los labios con la mirada iluminada y la piel de gallina, con las piernas temblando y un sentimiento quemando mi interior, dicientote que te amo lo digo todo con ello porque todo lo demás deja de estar y de ser importante para que en mi vida dar paso a este amor que siento en mi interior por ti.

Cuando en la oscuridad de la noche te encuentres y te veas en la tormenta de la misma que no tiene fin, cuando hayas perdido la fe y te cueste trabajo ponerte de en pie, cuando la sonrisa se valla de tu rostro, cuando las lagrimas recorran tus mejillas como ríos desbordados, acuérdate de que aquí estoy yo, para ti, para cogerte de la mano y enseñarte la luz que hay detrás de las nubes, para secar las gotas de esperanza que recorren tus mejillas, para darte fuerzas de seguir, de subir y darte motivos para reír.

Cuando el fuego de tu interior empiece a apagarse, que la vida parece que te da la espalda, cuñado te veas sumida por la desesperación, cuando te veas incomprendida de los que te rodean y dicen quererte y todo, todo te siente mal, recuerda que yo estoy aquí, para avivar tu fuego interior, para coger tu mano y poder llevarte donde el sol ilumine tu camino, para darte unas alas nuevas y puedas volver a volar.

Cuando el cansancio haga mella en ti y sientas que tu piel esta ardiendo, cuando el dolor sea tan intenso que te cueste respirar y no puedas ver las estrellas por tu vista nublada, solo, solamente tienes que mirar a tu alrededor y allí estaré yo para guiar tus pesados pasos, para cuidarte, consentirte para purificar el aire que respires, para enseñarte que las estrellas brillan en tu cielo, nuestro cielo, y que solo a ti su luna pertenece.

Cuando la carga de tu pasado, tu presente y tu futuro se haga demasiado pesada que las piernas se te doblen, el baile de mascaras del carnaval de Venecia haya agotado tus emociones, qué crees que ya lo has perdido todo, vuelve tus ojos azulees, qué aquí estoy yo, para ayudarte con la cruz pesada de tu pasado, presente y futuro, entonces te llevare de vuelta al baile de las mascaras de carnaval de Venecia, para que vuelvas a ser quien eres y de quien me he enamorado y allí bailaremos con nuestras mascaras puestas nuestro baile de enamorados sin importarnos los pasos de detrás ni los pasos de hacia delante porque allí te descubriré a tu yo.

Recuerda que cuando ya no quieras seguir, siempre mi amor, que aquí estoy yo, que no importa la soledad que puedas sentir y que ya nada tenga sentido para ti, no olvides nunca, nunca que existe un alma en pena por la ausencia de su amor, y que está dispuesto a darlo todo por ti, sin reproches, sin preguntas, sin dudas, sin mentiras, que solo existo por y para amarte y hacer que sonrías, y crear nuevas sonrisa para ti, aquí estoy yo, en el mismo tiempo espacio y mundo que tu, y que te amo, y quiero hacerte feliz.

LA ULTIMA CARTA… Y LA UNICA

Esta mañana me he levantado decidido ha concluir la carta que hace casi veinte años comencé a escribir, hasta hoy no había encontrado el momento de sentarme ante la pantalla de mi ordenador a hacerlo, y las veces que lo intente nunca fue posible, pues no encontraba las palabras. Quizás por pereza, o quizás fuesen los remordimientos los que cerraron las puertas de mi mente, la maldita desazón por sentirme culpable… puede ser.

El caso es que hoy he decidido ponerle fin. Y de alguna manera cerrar ese capitulo del libro de mi vida.

La remitente de esta epístola es la persona que compartió durante años los ingenuos momentos de mi juventud… bueno no tan ingenuos, aunque si la juventud.

 

No se si tú me recuerdas, ni como me recuerdas, y si te preguntas si yo te recuerdo. Pues claro que te recuerdo. Cómo iba a olvidarme de lo que significaste en mi vida. Pero eso no significa que quiera volver a repetir el pasado. Cada día que ha pasado, a sido un día más de alejamiento… Algo de lo que egoístamente me alegro.

Pero también te aseguro que no querrías estar a mi lado. Sigo con mis malas mañas, mis silencios y mis prontos, y por supuesto he dejado de fumar en pipa. De algo tengo que morir, claro que tengo cientos de motivos por los que morir y bastante menos por los que continuar viviendo. Imagino que por simple pereza, aunque la verdad es que llevo muchos años viviendo y  cambiar de estado me resulta una gaita. Además, tampoco molesto a nadie si sigo haciéndolo. Hace tiempo que deje de preocuparme de si le interesaba o no a alguien, al que le intereso me tiene a su lado, y al que no, no voy a preguntarle.

Pero todo eso da igual. Sigo aquí, entre estas cuatro paredes de este mundo caótico y de vez en cuando la casualidad hacé que observe tú retrato. Lo cierto es que tu amigo Javier supo captar muy bien tu esencia. En el brillo de tus ojos, quedó muy bien reflejada tu malicia, tu incuestionable capacidad para destrozar los sueños de los que te rodeaban. Durante estos años de alejamiento, la vida me ha enseñado que hay personas que nacen con la voluntad, convertida en una misión personal, de hacer infelices a los demás. Tú eras una de esas personas. Otras sin embargo decidimos seguir soñando, esperando que un día se hagan realidad… no todos pero al menos algunos.

Es curioso cómo el reloj del tiempo no mitiga el dolor. Tal vez sea porque está profundamente incrustado en nuestro más profundo interior, que, simplemente, no sea capaz de desvanecerse por mucho que se desprendan los números del calendario del tiempo.

Ayer, casualidad del destino, encontré tu carta. Estaba mustia y húmeda. Sí, lo reconozco: ha pasado mucho tiempo desde que rompimos, pero nunca me había dado por abrirla y leerla, y al hacerlo he abierto el oscuro armario de mi memoria. Lo cierto es que todo parece estar como aquella mañana de Abril. El fotograma que guardo de aquella mañana es gris, y oscuramente helado. Fiel reflejo de lo que eras.

Sé que soy un majadero, por abrir en esta fechas ese oscuro armario para enfrentarme a las mascaras del pretérito, seguramente habrá alguien que me diría que soy un romántico, por volver sobre los recuerdos de un amargo pasado, pero hacé tiempo que necesitaba hacerlo si quiero tener espacio suficiente en el disco de mi memoria para los nuevos recuerdos de mi vida alejado de ti… que son muchos y agradables.

Esta carta puede resultar absurda, como absurdo es intentar hablar con la sombra de tu ausencia. Tal vez todos necesitemos de nuestro momento de redención. Tal vez durante estos años no he sido capaz de ganarme tu perdón. Y reconozco que quizá por eso te he odiado durante años. Aunque más que odiar, es más bien desafecto. Sí, eso es, desafecto, desapego, indiferencia. En eso tú eras una buena maestra, pues me dabas lecciones a diario. No fuiste precisamente una esposa amorosa, dar caricias nunca fue tu fuerte. Siempre pensé que la mujer a la que conocí un verano en la playa, se fue en el amanecer de la noche de bodas sin decir adiós ni dar explicaciones. Aquella mañana de Abril cuando salí de tu vida me dijiste sentada en la cocina; no hay perdón para el perdedor, los cobardes solo huyen…

Que te diera dos hijos no ayudó a recuperarte. Mas bien lo contrario, pues también a ellos los perdí, aunque albergo la esperanza de recuperarlos algún día… espero que sea el nuevo año que asoma por el horizonte. Si el destino a si lo dispone les estaré esperando con los brazos abiertos y sin reproches. Eso si, escuchare los suyos que deben ser unos cuantos, y daré respuestas a sus preguntas con total sinceridad…

Sí, se de sobra que cumplíamos con lo socialmente exigido pero no éramos felices y eso lo mamaron los niños desde que nacieron. Ellos se quedaron contigo fuero nuestra casa, tu casa, y yo salí de ella con lo puesto, pues no quise llevarme recuerdos que oliesen a ti. Fue duro, lo se, pues he vivido con remordimientos todos estos años por no haber dado la vuelta, no por ti, sino por ellos. Pero el destino que es caprichoso lo ha dispuesto así.

Y ahora, después de casi veinte años. encuentro esta carta ajada y manoseada. Si cuando te llame me hubieras hablado, podríamos haber llegado a un punto de encuentro, a un espacio común, a intentar algo, lo que fuese, por el bien de ellos Pero no me dijiste nada, y pensé que, simplemente, no me querías a tu lado. Te acuerdas cuando busque un nuevo trabajo y alquile el apartamento en otra ciudad, mi ciudad de la infancia, ¿te acuerdas? La lejanía era total ya entonces. La frialdad me quemaba las entrañas. No éramos pareja, ni amantes, y apenas éramos amigos, pero si una familia perdidos en el bosque de nuestros egos. Era absurdo mantener una mentira cuando ya no tenía sentido ni motivo aparentar falsa armonía conyugal. Y ahora, al leer tus palabras, y al recordar mi pasado, me planteo si hice bien alejándome de ti y de los niños, que hoy ya son hombres.

Creo que en el fondo, no éramos tan dispares, ¿sabes?, no éramos tan ajenos el uno al otro. Pero el silencio se interpuso entre nosotros y nunca supe qué se escondía detrás de tu mirada cuando se perdía por la ventana. Pero ahora lo sé. Ahora que ha pasado el tiempo, ahora que he vivido momentos, instantes de mi vida compartimos con otra persona, ahora que fumo en el salón y no me acuesto en tu cama. Ahora qué más da lo que sentías tú o lo que sienta yo. Ahora ya no sirve de nada el recordar si hubo momentos felices en nuestra vida. Que los hubo, pero de que sirve si ya están olvidados.

Las palabras de esta epístola no son mas que mariposas trasparentes para mi desahogo, que serán consumidas por el fuego de la chimenea, junto a tu carta. Y con el fuego me libero de ti. De tu mentira, de mi mentira, de tu silencio, de mis silencios, de mi soledad, de mi frustración y de la tuya, de mi cobardía y de tu traición. Será el fuego el encargado de borrar ese loco amor que sentí por ti, y por supuesto ese loco amor tuyo que sentías por él innombrable cuando estabas entre mis brazos susurrando su nombre, aunque él no sintiese lo mismo que tu. Nunca vi en tus ojos esa pasión que ingenuamente intentaste encontrar en mí aquella tarde de verano y en nuestra noche de bodas, esa pasión que nos arruinó la vida.

Las llamas del fuego de la chimenea será el encargado de pasar página, el encargado de perdonar, de perdonarte, de que te perdones, y de que me perdones por no haberlo visto, por no haberlo ni siquiera imaginado. Tengo que reconocer que siempre se te dio bien jugar con cartas marcadas. Yo sí quise estar a tu lado. Y pagué un alto precio por quererte.

Ahora, con sesenta años, comienzo a entenderte. Ahora que comparto mi vida, mis recuerdos, mis sentimientos, con otra persona, que comparto con ella mis momentos y mis instantes haciéndolos nuestros, ahora lo entiendo y, por eso, te perdono. Ahora sé que no era yo el perdedor al que te referías, sino que eras tú.

Pero te digo que perdimos los dos. No hay batalla ganada. En todas mueren  ilusiones, pasiones, corazones. Y el mio murió una mañana de Abril y una tarde de agosto de hacé siete años en una ciudad milenaria, volvió a revivir para vivir renovadas ilusiones y pasiones, bajo el cálido sol de nuestros corazones.

 

Donde quieras que estés, tuyo siempre. Miguel.

CARTA A MI ALMA GEMELA

¿Te parece bien que te empiece a querer nada más que las primeras luces del amanecer asomen en nuestra ventana? No es mucho, lo sé. Ni es poco, es posible. Es bastante, para nada, porque el bastante en el amor no existe.

En un día se pueden reunir todas las palabras de amor que se han pronunciado sobre la tierra y se les puede prender fuego, en la chimenea de nuestros sentimientos. Te voy a calentar con esa hoguera del amor quemado. Y también el silencio. Porque las mejores palabras del amor están entre dos personas que no se dicen nada. En esa hoguera, hay que quemar también ese otro vacío lenguaje lateral y subversivo del que ama sin amar.

Tú sabes cómo te digo que te quiero cuando digo: “qué calor tengo”, “dame agua”, “se hizo de noche”… Entre las gentes, a un lado de tus gentes y las mías, cuando te he dicho “ya es tarde”, y tú sabías que decía “te quiero”.

Cada despertar le pido a las divinidades COTO; LEQUESIS: ATROPOS. Las MOIRAS, Diosas Del Destino. Un día más para reunir todo el amor del tiempo. Para dárselo. Para que hagas con él lo que tú quieras: guardarlo, acariciarlo, tirarlo a la basura. No sirve, es cierto.

Pues. Es largo el camino del amor, pero corto si tú me das la mano para caminar por el jardín morarabe de nuestro destino. Caminar de tu mano por la playa mientras la espuma de las olas de la mar humedece nuestros tobillos.

Yo quiero que continúe así, porque, con cada una de las palabras, de las silabas, de cada sonido que sale de tu boca rozando tus labios mi cuerpo tiende a tener escalofríos, volviendo a enamorarme de ti tantas veces como las ondas de tu voz llegan a mis oídos. Pues cuando no estas te oigo, cuando no estas te siento. Cuando estas te quiero abrazar.

Te quiero seguir escuchando, para guardar el sonido de tus palabras en mis sentimientos para cumplir con amor tus deseos. Cuando escucho tus palabras cuando a mis oídos llega el sonido de tu voz me olvido del mundo. Pues, olvido mis pesares y olvido hasta el olvido.

Pongo fin a estas letras, no sin antes decirte que no te escucho. Miento pues he grabado tu voz en mi disco duro diciendo “TE AMO”. Una constante sonrisa se ha dibujado en mis labios al escuchar la reproducción de mi disco duro, Pues tus “TE AMO” son mi fuerza de vivir.

Quiero caminar

A tu lado,

Cuando

Mis torpes pies

Tropiecen,

Cuando

Me caiga

Tú estarás

Para levantarme,

Pues

Quiero caminar

A tu lado.

Puedo sonreír

Pues, tengo

Como amiga

Tu ternura,

Tú dulzura,

Tu sonrisa,

Tus besos.

A tu lado

Soñar puedo.

Ser feliz

Despertar y

Ser feliz.

A tu lado

Andar

A tu lado

Te amare

A tu lado

sonreiría.
Te amo,

Al mirarte

Mi amor crece,

Te quiero,

Por lo que

No puedo

Dejar de mirarte.
Mirarte,

¿Cómo no mirarte?,

Si poder mirarte

Un sueño cumplido,

Es, pues

Si mirarte

Es agradecerte,

Si mirarte

Es seguir soñando.
Te miro,

Con esto sabrás

Cuando te miro

Te digo

Te amo,

Con la mirada.

Te digo

Gracias

Por  ser mí sueño.

 

Me despido

Hasta la nueva mirada…

Pues

No tardará

Un segundo.
Te miro

Jamás dejaré

De mirarte

Mientras viva.

CARTAS A MIS HIJOS

PENSAMIENTO ACTUAL 1º

“LA VIDA ES EL ARTE DEL ENCUENTRO CON LO NUEVO DE UNO MISMO” 

Esta frase que leí hace mucho tiempo en un libro de pensamiento Budista, o que por lo menos trataba sobre la filosofía de la vida según los orientales y budistas, es una frase que he hecho mía ya que desde la perspectiva de los cincuenta y tantos me he dado cuenda de que la vida diaria no es más que la búsqueda de encontrarse con lo nuevo que te ofrece. Como los budistas, sé que la palabra no es el hecho. Si digo rosas no es la maravilla innombrable que enamora el verano, si digo arbusto, árbol apenas me acerco a lo que saben las aves, el caballo siempre fue y será lo que es sin saber que así lo nombro. “Somos  los  que somos, no por lo que otros  dicen que somos, porque esos otros prefieren ser lo que no son”.

Sé que la palabra no es el hecho, pero si se que unas palabras han hecho que yo llegara estar entre vosotros  y que otras palabras son las que os tienen a vosotros aquí, como os lo explicaría…¡ah bueno…!, sé que un día mi padre bajó de la montaña y dijo unas palabras al oído de mi madre, y la incendió de tal manera que hicieron que hasta aquí he llegado yo, por eso yo he continuando el poema que mi padre comenzó con algunas palabras, por eso tu hijo continuaras con el poema que yo continúe de mi padre.

Nacemos para encontrarnos (la vida es el arte del encuentro), encontrarnos para confirmar y hacer realidad lo que vivimos, realizamos, pensamos, caminamos. Somos hijos del amor, aunque solo sea un momento, no os puedo responder con una afirmación a la pregunta de ¿por lo tanto nacemos para la felicidad?, y no os puedo responder por que yo soy de los que buscan la felicidad todos los días del año y no se conforma con la que encuentra un solo día. Comprendo, pero no comparto, a los que dicen y piensan que debemos ser felices también por nuestros hijos, porque creen que no hay nada mejor que recordar padres felices. Lo que si os puedo decir que soy de los que piensan que “tu vida es un traje a medida”.

Hay tantas cosas que descubrir, para gozar y nuestro paso por la vida es tan corto, que sufrir es una pérdida de tiempo. Además, el universo siempre está dispuesto a complacernos, por eso estamos rodeados de buenas noticias. Cada mañana es una buena noticia. Cada niño que nace es una buena noticia, cada sonrisa o carcajada es una buena noticia, cada cantor es una buena noticia, por eso hay que cuidarse del que no canta y no ríe, porque algo esconde. Eso lo aprendí de mi madre que fue la primera buena noticia que conocí.

Se llamaba María del Rosario era  inteligente, con una inteligencia innata sin dobleces, una mujer positiva, optimista adelantada a su tiempo, le hubiese gustado vivir en este tiempo, ella siempre me decía que nunca pudo ser inteligente, algo en lo que ahora con los años que he vivido no estoy de acuerdo sino más bien todo lo contrario, porque creo que cada vez que estaba por aprender algo, llegaba la felicidad y la distraía, nunca usó agenda porque sólo hacía lo que amaba, y eso se lo recordaba el corazón. Se dedicó a vivir y a enseñarnos el camino de la vida a mí y mis hermanos, (cuanto  he echado de menos sus charlas y sobre todo las últimas conversaciones que tuvimos antes de irse al viaje del que nunca regresamos físicamente, siempre la he llevado y la sigo llevando en mi corazón,) y no le quedaba tiempo para hacer otra cosa.

De mi madre también aprendí que nunca es tarde, que siempre se puede empezar de nuevo, ahora mismo, le puedes decir basta a la mujer (ó al hombre) que ya no amas, al trabajo que odias, a las cosas que te encadenan, a la tarjeta de crédito, a los noticieros que te envenenan desde la mañana, a los que quieren dirigir tu vida, ahora mismo le puedes decir basta al miedo que heredaste, porque la vida es aquí y ahora mismo. El ayer se ha ido, el mañana no está aquí por eso nos queda el ahora.

 Me he transformado en un hombre libre (como debe ser opino que “El tiempo no es sino el espacio en nuestros recuerdos”), es decir que mi vida se ha transformado en una fiesta que vivo en el presente “El ayer es pasado, el mañana es futuro, el hoy es presente, por eso es un regalo”, en todo el mundo, desde la austeridad del frío patagónico a la lujuria del Caribe, desde la lúcida locura de Manhattan al misterio que enriquece a la India.

Caminando por la vida, he podido comprobar que nos vamos encontrando con el otro “YO” cono uno mismo, lenta, misteriosa, sensualmente, porque lo que teje esta red revolucionaria de la vida, “es la poesía”. Ella nos lleva de la mano y debajo de la luna, hasta los últimos rincones del mundo, donde nos espera el compinche, uno más, el que continúa la línea que será un círculo que abarcará el planeta. Esta es la revolución fundamental, el revolucionarse constantemente para armonizar con la vida, que es cambio permanente, por eso nos vamos encontrando fatalmente para iluminar cada rincón. Que nada te distraiga de ti mismo, debes estar atento porque todavía no gozaste la más grande alegría ni sufriste el más grande dolor. Vacía la copa cada noche para que la luz revolucionaria de tu vida llene de poesía el día a día de la misma. Vive de instante en instante porque eso es la vida.

Queridos hijos, me ha costado 60 años llegar hasta aquí, ¿cómo no gozar y respetar este momento? Por eso os digo:

Se gana y se pierde, se sube y se baja, se nace y se muere. Y si la historia de tu vida es tan simple, ¿por qué te preocupas tanto? No te sientas aparte y olvidado, todos somos la sal de la tierra. En la tranquilidad hay salud, como plenitud dentro de uno.

Perdónate, acéptate, reconócete y ámate, recuerda que tienes que vivir contigo mismo en la eternidad de la vida que te ha tocado vivir, borra el pasado para no repetirlo, para no abandonar como tu padre, para no desanimarte como tu madre, para no tratarte como te trataron ellos, pero no nos culpes porque nadie puede enseñar lo que no sabe, perdónalos y te liberarás de esas cadenas. Si estás atento al presente, el pasado no te distraerá, entonces serás siempre nuevo. Tienes el poder para ser libre en este mismo momento, el poder está siempre en el presente porque toda la vida está en cada instante, pero no digas “no puedo ni en broma” porque el inconsciente no tiene sentido de humor, lo tomará en serio y te lo recordará cada vez que lo intentes.

Si quieres recuperar la salud abandona la crítica, el resentimiento y la culpa, somos responsables de nuestras enfermedades. Perdona a todos y perdónate, no hay liberación más grande que el perdón, no hay nada como vivir sin enemigos. Nada peor para la cabeza y por lo tanto para el cuerpo, que el miedo, la culpa, el resentimiento y la crítica que te hace juez (agotadora y vana tarea) y cómplice de lo que te disgusta. Culpar a los demás es no aceptar la responsabilidad de nuestra vida, es distraerse de ella. El bien y el mal viven dentro de ti, alimenta más al bien, para que sea el vencedor cada vez que tengan que enfrentarse.

Lo que llamamos problemas son lecciones, por eso nada de lo que nos sucede es en vano. No te quejes, recuerda que naciste desnudo, entonces ese pantalón y esa camisa que llevas ya son ganancia. Cuida el presente porque en él vivirás el resto de tu vida. Libérate de la ansiedad, piensa que lo que debe ser será, y sucederá naturalmente.

Así es como yo veo a la vida

CONTINUARA

MIL MOMENTOS

Son ya mil momentos de amor los que hemos compartido, son mil instantes juntos y muchas palabras en las que nos hemos dicho con música de amor lo que sentimos. Quizás jamás dejemos de decirnos lo que nos queremos, lo que nos amamos, lo que esperamos, el amor es así: nunca aparece el cansancio, nunca dejamos de producir magia con sentimientos.
Y yo quiero que siga así, porque con cada palabra, con cada sílaba, con cada sonido que sale de tus labios me estremezco, y aunque ya conozca tu voz (¿cómo no conocerla si es lo único que quiero oír?) cada vez que te escucho vuelvo a temblar y me vuelvo a enamorar de ti, una y cien veces.
Cuando no estás te oigo, cuando estás te admiro, cuando no estás te siento, cuando estás te quiero abrazar. Recítame tus pensamientos, tus esperanzas, lo que esperas de mí, lo que sueñas, procuraré meterme en tus sueños y en tus pensamientos, cumplir tus esperanzas y estar ahí cada instante.
Te quiero seguir oyendo, sumando los sonidos, guardando tus palabras en mis sentimientos, obedeciendo con amor tus anhelos. Te quiero seguir escuchando, cuando lo hago olvido el mundo, olvido mis penas, olvido hasta el olvido.
Me despido de ti, no sin decirte que ahora no te oigo, pero miento, grabé tus palabras diciéndome que me amas y por eso la sonrisa se quedó perenne en mí. Deseo que llegue el momento de volvértelo a escuchar, porque tus te amo son mi fuerza de vivir.

COSAS

Si ella te pregunta por mí, dile que me ausenté en busca de otros lugares.
Dile que no soy, lo que represento ser. Dile que soy una piedra en el camino, una esperanza perdida, un amor inexistente. Dile lo que mejor te parezca, pero jamás le digas, que sigo llorando por su ausencia. Si te pregunta por mí, dile que me convertí en una perdiz campestre, que trata de buscar cobijo, entre los juncos de la rivera…Dile que deambulo de un lugar a otro, lo que se te ocurra, pero jamás le digas que sigo llorando por su ausencia. Si dudas de mi, créete lo que te diga el viento, mira al cielo y el te dirá si espero o ignoro.

 

En estos últimos tiempos, suelo esconderme entre las nubes de oro y nácar…Las palabras que pronuncio, tampoco son nada nuevas, algo rancias diría yo.

Caminar por los senderos y vericuetos de la vida que vivimos, es en sí una arrogancia. Aún recuerdo con claridad meridiana el día que te dije: Si te quedas dormida llorando, despierta riendo, y luego busca la armonía en el silencio como lo hacen las rosas… He decidido permanecer a la espera de que el viento deje de emitir sus quejas, y emprenda el camino hacia ese idílico lugar, donde moran y cantan las estrellas… Rompe mi hastío, mis desdichas, mis vacios… y lléname con tu frondoso amor, así de ese modo permaneceré muerto de amor en vida.

Jamás debemos perder las ganas de vivir, aun sabiendo que es doloroso adoptar esa postura.

 

En estos precisos momentos, me considero igual que una roca azotada por la fuerza del mar bravío… Permanezco impávida, estática, bien arraigada y sólida, a pesar de romper la majestuosidad y poderío de las enormes olas…

Me siento mojada constantemente, fría, solitaria, y con la mirada siempre fija en la misma dirección. Aquí permaneceré, hasta que la erosión del líquido elemento, el viento y el transcurrir del tiempo desgaste mi existencia…A pesar de estar cautiva de la quietud, mi pensamiento, no deja de volar, con el afán de adentrarme en el mar de la aventura.

 

Me pregunto con frecuencia, donde, en qué lugar puedo encontrarte… Eres anfitriona de mis sensaciones.

Te busco y no te encuentro…Te presiento, cuando levanto la mirada. ¿cómo eres en realidad? Blanca, Negra, translucida, real o falsa. Siento temeridad del nuevo día, pues con el vendrá la claridad… Si ésta ocurre, estaré obligado a enfrentarme a tu desaparición…Al llegar de nuevo la noche me pregunto… ¿Dónde estás sombra mía? y tan solo escucho un susurro que dice: Estoy aquí.

 

Después de haberte amado tanto, y regalarnos noches de amor, quisiera de nuevo ser brisa para besar tu piel.

Con frecuencia me despierto y desespero por tu ausencia. ¿Sabes el motivo?, pues que siento frío en el alma, y necesito la templanza que me proporcionas. Lléname de nuevo de ilusiones, y condúceme a la orilla del cielo…

Anhelo con una fuerza irresistible, que seas mi estrella y mi guía, en cambio yo, volveré a ser el lucero antes perdido de tu nueva vida.

Tú, eres la única persona que puedes curar mi herida de amor; si no lo haces, presiento que mi corazón se irá muriendo lentamente, sin admitir terapia alguna que lo sane.

¡Ven, ocupa el vacio de mi alma!!, no te demores en el tiempo, no dilates nuestro encuentro, pues los días se esfuman como el humo de un cigarrillo..

Evitemos divagar por la galaxia,- dada su grandeza-, nos sería imposible vernos, al menos durante un largo tiempo..

 

Ella apareció con sus mejores galas, lucia extremado maquillaje..Su atuendo consistía en un elegante vestido de negro satén. En el marco de su generoso escote, se asomaban un gran número de relucientes estrellas recatadas y prudentes

Así permaneció inmersa en sus sueños… la noche mostraba deseos de protagonismo, en el evento celeste.

Como buena anfitriona, sus ojos buscaban con avidez acompañantes de baile…Ninguno se negó dado su especial esplendor… Rompió tantos corazones, como estrellas había, y al llegar la madrugada, entornó sus lindos y delicados ojos, se cubrió con su tocado de nubes blancas, y esperó, que el sol, le diera el beso del amanecer..

 

Amiga mía: Has de saber, que hoy, al despuntar el día, encontré el sol, más recatado que días pasados… Descubrí para mi sorpresa, ciertos brillos, en el rocío de la mañana. Ambas situaciones, han influido de buen grado a recuperar esa sonrisa postergada, en el calor ausenté del alma… He logrado arribar a puerto con las velas bien desplegadas, con la finalidad de adelantar mi llegada y contemplar tú maravilloso semblante de piel madurada al sol de poniente.

¡Quédate amiga, con tus lunas, tus soles y tus risas!!

Sé, que llenarás mi tiempo con tus gratas palabras, e iluminarás con tu mirada sincera el tiempo de mis estancia.

 

Amigos míos: El tiempo transcurre con su cadencia acostumbrada, de él, ganamos experiencias, y perdemos rebeldía e impulsividad. Nos hacemos más prácticos ante las situaciones complicadas, aumentan los principios, sanos, y las ganas de vivir nuevas experiencias.

Somos conscientes de que el mundo no ha cambiado como era nuestra intención, pero no cesamos en el empeño de volverlo a intentar.

Se, que nuestra preferencia, se centra, en evitar situarnos al borde del abismo…

Luchar de forma pacífica, ordenada y consciente es nuestro objetivo…

Paliar el horror y la ingratitud existente es una meta…

El amor, nace, vive al amparo de la inteligencia, descansa en el recuerdo, y termina muriendo cuando entra en la sala del olvido.

Pero no debéis olvidar, que tan solo se necesitan unas horas para lograr sentirse atraido por alguien… varios días para sentir afecto, unas cuantas semanas para sentir cariño, y el ciertas ocasiones, una larga vida para olvidar!!!

Viajando a bordo de mis sueños, puedo contemplar, infinidad de situaciones, me adentro en las nubes algodonosas… Procuro no tropezar con las rocas del dolor y la desventura…y también disfruto al otear la rivera de mi río preferido, mientras discurre de forma sinuosa y tranquila…

A bordo de mis sueños, atravieso el arco iris del beso deseado, apaciguando la pasión clandestina, de fundirme con tu cuerpo.

La noche me pertenece, quiero ofrecértela, le pondremos música y nos sentiremos libres, para cabalgar a lomos de nuestra estrella predilecta, hasta sentir en nuestro cuerpo, el aire húmedo y fresco del valle.

¡Siéntete complacida!

Tú y yo, a bordo de mi sueño, volaremos sin equipaje y sin tiempo.

 

El aroma y la fragancia de la rosa y la verdad, me trasladan al terreno más bello, pero lo mejor, es que me invita en su alma sin condiciones!!

Hoy, desperté pensando que había sido un sueño, parece que en fondo del alma, tenga un mar de silencio.

Los años pasados, suelen incidir en nuestra dicha, esto ocurre, cuando el animal que llevamos dentro, desiste en seguir vivo, es entonces cuando solo queda el ser como tal con su alma alterada.

Las amistades, llegado éste momento, casi no tienen cara, al igual que esas calles por las que hemos transitado, parecen ser unas desconocidas..

Tan solo me podré sentir bien, cuando lloren las gardenias, y las hortensias decidan confundir su aroma con las del jazmín.

La noche, se muestra misteriosa y llena de peculiar embrujo.

Amigos míos: Esta mañana, y después de meditarlo, he decidido vestirme con seriedad, para salir al ruedo del asfalto. Tengo marcado interés, en ver, esa variedad tan enorme que existe entre la gente, empezando por su aspecto y terminando con el modo de comportarse social-mente.

Me pregunto: ¿Serán felices aquellos que han visto hurtadas sus ilusiones, sus sueños, e incluso en algunas situaciones el alma? Una buena parte, forman ese grupo gentil y sofisticado de la llamada nueva generación. Caminan con cierta rapidez, se vislumbra nerviosismo, y en su mirada no se aprecia paz ni sosiego. Espero y deseo que esa ingente grupo de seres, recuperen las ilusiones perdidas, sus sueños y alegrías, pues son situaciones que nos hacen sentirnos realizados, y definidos…

Liberar el alma, es una tarea difícil, -si ha transcurrido una buena parte del tiempo-, pues ella, puede haberse resignado a permanecer tras las frías rejas de la ilusión y la esperanza, a pesar de que algunos digan que es signo de debilidad.

Desde que el ser humano consideró oportuno y conveniente vivir en sociedad-pues no debemos olvidar que todos dependemos de los demás, se instauraron unas reglas generales para disponer de unas directrices que hicieran llevadera la convivencia.

¿No sería mejor más condescendiente?

Esa actuación no quiere decir en absoluto que seamos tolerantes con las situaciones injustificadas.

Jamás debemos perder las ganas de vivir, a pesar de saber que en ocasiones resulta dolorosa.
Tampoco perder el sentimiento de justicia, aún sabiendo que podamos sentirnos perjudicados.
La paz y la libertad suelen andar de la mano, nadie puede estar en paz consigo mismo, si no es libre.
El corazón sí que es libre de verdad, por esa misma razón, debes escucharlo

Esta mañana, y de forma inesperada e in-habitual, mis ojos se abrieron para seguir descansando en brazos de la pereza más singular..Las persianas de mis párpados, se resisten!!.

Me he sentido como el eco mudo de un suspiro salido del alma sin temeridad alguna!!.
Hoy, me siento como un mueble ajado depositado a su suerte, en el desván donde van a parar aquellos enseres que hemos retirado de la circulación.

Hoy me siento como un libro perdido ubicado en la parte más alta de la estantería, a la espera de que el polvo del olvido más inmerecido, termine cubriendo tus tapas…

Para hablar de amor, no son necesarias tan solo las palabras, se puede hacer mediante gestos, miradas, y caricias tiernas… y algún que otro suspiro, pues estos nunca desfallecen, tan solo se transforman en besos errantes, que vagan por el aire buscando esos labios anhelados donde posarse.
Las lágrimas, a pesar de no emitir sonido alguno cuando brotan de nuestros ojos, propician gritos que provienen de nuestra alma.

AMAR

 

Amar, amor, es que a pesar del tiempo el sentimiento siga encendido en la sangre que recorre tus venas, es no dejar de pensar que el futuro que nos viene esta lleno de luz, y mantener viva la esperanza y la ilusión de que ese momento especial no tardará en llegar, es que no obstante las heridas causadas en nuestro pasado no son mas que heridas que entre los dos iremos curando sin rencor y con perdon,  sin reproches y olvidándolo todo. Y de nuevo entre los brazos de uno y otro volver hacer que renazca el amor.