Criaturas difusas de la imaginación
que con su voz musical,
atractiva e hipnótica te embrujan
que a dioses arrastran
y a hombres condenan
a perder la razón.
Con la Flauta, la Lira y su voz
cuenta la leyenda
que a Ulises una noche
quisieron encantar
mas él con argucias
las rechazo.
Deidades ctónicas de otra vida
que compiten con las musas
en el Teatro anglosajón
en el Coliseun romano
en le Partenón griego
por la inspiración.
Habitan en una isla rica en flores
donde aguardan en solitario,
en un prado floreado
la espera del velero
del poeta soñador
del escritor solitario.
Las sirenas son hijas de la inspiración
en ese mar inmenso de la realidad que parece
mas solo es el reflejo invertido de un sueño
donde habitan esas criaturas divinas
de largos cabellos ondulados, como las olas del mar
con cara de luna y perfectos senos redondos y duros.
Sus extremidades son un pez
que se mueven a derecha e izquierda
con la delicadeza de una mujer
con dulce voz y sonrisa encantadora
su abrumadora belleza te sorprende
su mirada conquista y arrebata.
Cuando la realidad vuelve
y en el sueño
la sirena se desvanece
convirtiéndose en espuma de mar
que a tus pies adormece.
Las Sirenas en realidad no existen
sin embargo en nuestros sueños están
tal vez por pedantería
en nuestra imaginación las creamos
para matar nuestra desolación
escuchando el salmo de su voz.
Poema 2017
Pippo Bunorrotri.