SENTENCIA

En las noches

de nuestros destinos,

tú y yo, rostros desolados

que jugamos con el silencio,

sin clemencia

nos laceramos

con los sables afilados

de nuestras palabras,

en los campos de batalla

de aquellos días sin tregua

desgarrando los corazones.

Nuestros fragmentos esparcidos

en la añoranza del sentir,

pactaron descifrar el misterio

de la contienda

de esa pasión nuestra

que se deterioro

en las horas del deseo

y ahora en el presente

que se acerca al amen,

en la distancia del adiós

yo recojo tus lagrimas

y tú recoges las mias.

En el destino vencido

mi cuerpo se encoje

mientras contemplo

las cicatrices

del corazón herido

y los fragmentos

de un sentir

perdido para siempre

en un te quiero.

El amor no duele,

solo sentencia.

El silencio no pelea,

sanciona y castiga.

La soledad inmola

el sentimiento

de un amor

que sentencia

con el olvido.

Pippo Bunorrotri.

https://pippobunorrotri.com