Esperas a la luna
cogido de la mano
de la duda,
sintiendo los latidos
de la vida,
como marcan
las constates
del destino,
quieres definir
los absurdos limites
de esa indecisión,
que perturba
el crepúsculo
del alba,
en el que pretendes
dibujar sin sombras
la perla blanca
de tu amor.
POEMARIO PROLOGO DE UN SILENCIO
Pippo Bunorrotri.
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