SUSPIROS

Vives en los suspiros

de mis pensamientos,

en la sonrisa

de mis sueños,

y las caricias

de mis dedos

abrazan la esencia

de tu sentir.

Mis palabras

describen

el sentir

de un corazón

que ama

el deseo

de tú pasión.

Pippo Bunorrotri.

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TE DESLIZAS

Te deslizas

en los remolinos

de la añoranza,

llegando al lago

estancado

de la melancolía,

haciendo

que las cicatrices

de las viejas heridas

curtidas en el sol del tiempo

supuren

lagrimas derramadas,

envolviendo la tristeza

de unos recuerdos

hirientes,

que revelan

un futuro

que es presente oscuro

de un pasado olvidado.

Pippo Bunorrotri.

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MI CUERPO

Yace mi cuerpo

en la magestuidad

de la noche,

viendo como

el mudo silencio

batalla en las sombras,

a pecho descubierto,

entre voluntad y deseo

haciendo que ese

eterno instante

del enigmático sosiego

refleje la soledad

de la memoria,

que contempla la luna

para que le infiltre

ese valor necesario

para escuchar sin fobia

las añoranzas

de la congoja

de su dolo.

Pippo Bunorrotri.

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ACARICIO LOS RECUERDOS

Acaricio los recuerdos

de aquel tiempo inquieto

de plúmbico horizonte

y descabalgadas horas

donde nos amábamos

en la esfera blanca

de un reloj de nácar,

donde la pasión

era una estampida,

donde los latidos del corazón

el tumulto de una batida,

donde la calma

era la prisa desenfrenada,

donde le sofoco

encendía el deseo,

donde las caricias

eran tenues gemidos

que exaltaban

el éxtasis del instante,

donde los besos

eran brochazos apasionados

en el blanco lienzo del deseo,

donde las tiernas miradas

eran sollozos sin lágrimas,

lágrima sin odio

de ese instante en la memoria

donde queda el ímpetu

de ese instinto incontable

que te llena de placer.

Pippo Bunorrotri.

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TÚ SILUETA

Tú sonrisa me arrastra

por esa playa blanca

de pulcra arena menuda

y conchas desmenuzadas,

donde la blanca espuma,

de las agrietadas olas

de ese mar nuestro,

dibujan las filigranas

de nuestra distinguida

desvestida sustancia.

Tú mirada azul celeste

hace que vuele evadido

de los pesares mundanos

como una cometa alargada

cortando el viento racheado,

haciendo que las nubes

se abran en abanico

para mostrar el reflejo

de tú dulce rostro.

Eres el eco

del suspiro

de mi corazón…

Eres el crujido

del lamento

de mi sollozo…

eres esa sinfonía

donde mis sueños

navegan libres.

Me pierdo sin memoria

en esos ojos tuyos

que hablan sin miedo

de ese amor sin cortesía

que hace que me adentre

en ese mundo interior

donde el amor es amor.

Tú silueta dibuja

en la paleta de la noche

tus sueños,

mis sueños

nuestros sueños.

Pippo Bunorrotri.

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LA NIEBLA Y EL AMOR

La niebla,

no deja huellas

en la nieve.

El amor deja,

profundas cicatrices

que escuecen

la alargada herida

de la sombra dolida,

que dibuja surcos

en la niebla

de las huellas

en la nieve.

La niebla,

es el manto frio

del lamento.

El amor padece,

en las ciegos añoranzas

que caminan

en la nieve

de un blanco sueño

que prende estrellas.

La niebla,

esconde en su regazo

los secretos de ese amor

que se escapa

en el sollozo

de una lagrima.

Pippo Bunorrotri.

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HOJAS MUERTAS

En la hojas muertas

de un otoño que llora

en el ocaso gris

de los atardeceres rotos,

el eco del silencio

envuelve con la niebla

del sudor fatigoso del día

los zarpazos visibles

en la mirada de la ladera,

en la que el sol ha dejado

con el látigo de sus rayos,

el desordenado enredo

de un verano ufano

que camina en el recuerdo

que fue pecado

en la concupiscencia

de las horas de sus días.

Pippo Bunorrotri

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NADA

Nada quedara

de mis sueños

en el calendario

del día a día.

Nada quedara

de esta existencia mia

en el círculo de la vida

escrita en la añoranza

del desuso.

Nada quedara,

solo un punto

en el ahora del instante

de una añoranza

en el inmenso firmamento

del  penoso lamento.

Nada quedara

que revivía

el recuerdo

de un ayer

sin olvido.

Nada quedara

de unos sueños

sin recuerdos.

Nada quedara

de unos recuerdos

sin sueños.

Pippo Bunorrotri.

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LAS HORAS DEL SUEÑO

Me sumerjo desnudo

en las horas del sueño

y los arcanos sentimientos

del silencio plano

descubro sombras

en la oscura noche,

y como estilete delfín

nado es ese océano

de fantasía utópica

hacia esos universos

desconocidos, iluminados

con el anhelo de un sueño

que libre vuela

en el diáfano olvido

mostrando rostros sin soplo

en el cándido parpadeo

de mi inocua ojeada,

que sencillos y ufanos,

los rostros sin soplo,

en su mirada se refleja

la dichosa existencia

de su universo inesperado

sin reglas ni normas,

fluyendo de sus labios trémulos

la sonrisa “dúchenme”,

la sonrisa sin miedo

que revelan la esperanza

anónima y escondida

en el rostro de las sombras

que dicha te deja

en el reflejo de la mirada.

Pippo Bunorrotri.

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SE DESVANECE

Se desvanece

en la memoria

la verdad

de un pasado

que firmo

la irreverente dicha

de una existencia

esclava de las emociones

de unos recuerdos

inconscientes

y en el húmedo ahora

resurge el presente

de un letargo inquieto

que libera emociones

sentidas

de ese instante

que se desvanece

en el atardecer

de una añoranza

que deja huella.

Pippo Bunorrotri.

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EL TIEMPO QUE CORRE

En el dilatado cedazo

del tiempo que corre

se criban voces amplificadas

de las ásperas texturas

de esa existencia descompuesta

en la ignorante duda.

El afilado paginado

fomenta con su alegato

crónicas infectadas

en el arraigo

de la desproporcionada razón

de unas palabras

que plagian las huellas

de la realidad

de un sueño

que grita por la verdad

de su existencia

en el tiempo que corre.

Pippo Bunorrotri.

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TE BUSQUE

Te busque

en desiertos

sin fronteras,

ni horizontes,

caminando

en la línea

del abismo

del vacío.

Te busque

llevando de ti

una fotografía

sin aspecto,

ni líneas,

llena de nubes

y claros revueltos

sin azules.

Te busque

en la soledad

de las preguntas

y en el silencio

de las respuestas

dejándome el anhelo

de una esperanza.

Te busque,

te busque

y en la tranquila

meditación

perdí el paso

de mi camino

sin encontrarte.

Pippo Bunorrotri.

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