LA TORMENTA

El imperioso rayo

rasga el cielo;

el trueno reverbera

en el tambor

de la ciudad,

agitando

a las sombras

que en ella se cobijan.

La lluvia llega quieta

saltando de chubasco

a chaparrón,

llegando en tromba,

golpeando las olas

para que despierte

el mar del susurro

de su tranquilidad.

Pippo Bunorrotri.

MIS SENTIMIENTOS

Mis sentimientos

son crisálida

envuelta en la seda

de los finos y delicados hilos

del tiempo que transita

deambulando con descaro

en las horas perseguidas

de los días colmados,

formando la ninfa

que en la tormenta

de la existencia

se asienta segura

en las calendas

de la ignorante tierra,

creciendo lentamente

con el sonido

del amor y el aroma

de la felicidad

dejando en la brisa

del viajero viento

la rala semilla

de su pasión y anhelo.

Pippo Bunorrotri.

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MIS SENTIMIENTOS

Mis sentimientos

son crisálida

envuelta en la seda

de los finos y delicados hilos

del tiempo que transita

deambulando con descaro

en las horas perseguidas

de los días colmados,

formando la ninfa

que en la tormenta

de la existencia

se asienta segura

en las calendas

de la ignorante tierra,

creciendo lentamente

con el sonido

del amor y el aroma

de la felicidad

dejando en la brisa

del viajero viento

la rala semilla

de su pasión y anhelo.

Pippo Bunorrotri.

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SALE LA LUNA

Sale la luna

en el desierto

bonancible

de la oscura noche,

perdiendo el respeto

al cansado día

y las campanas enmudecen

en las horas oscuras

y las sombras

se diluyen

en la negra tiniebla

que camina

por la senda infinita

del sentimiento,

dejando profundas huellas

en la arena

de su vereda,

que el viento cubrirá

y las olas del mar

las llevaran sin fin

a otro tiempo

del caminar

de la sombra

de la noche.

Pippo Bunorrotri

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REALIDAD Y SUEÑO

Desfila la melancolía

en la mitad de mi sueño

pues la razón,

en olas paralelas

dividió el pensamiento;

en una mitad,

trota la realidad

buscando la libertad

de su sueño;

en la otra,

lento camina

el sueño,

resignado y molesto

por no tener

una libertad

que escriba

su realidad,

y en el péndulo

del tiempo

los dos:

realidad

y sueño,

rasgan el sentir

de una vida

que burbujea

en el grito

de unas palabras

que renacen

en el viento,

de una realidad,

de un sueño.

Pippo Bunorrotri

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LA AÑORANZA DE UN ADIOS

Me embutí como monje

en el frio habito

del silencio profundo,

cerré la mirada

de mis ojos

hundiéndolos

en la negrura

de la oscuridad solitaria

y como ciego

palpe las letras

de un sueño

escribiendo los versos

del largo poema

de tu recuerdo.

Con la memoria

de mis dedos

tatué las letras

de mis palabras mudas

ahogando la distancia

del adiós sin mirada,

mientras el aroma

de tus besos

y la suave piel

de tus arrumacos

me traían en la brisa

de un suspiro

la añoranza llorosa

de tu figura.

Mi rostro

no durmió

en la almohada;

de tu decepción,

de tu desengaño,

de mi frustración,

de mi engaño.

Mis sonrisas, tus sonrisas

Mis pasiones, tus pasiones.

Tu ilusión, mi ilusión.

Tu anhelo, mi anhelo.

Durmieron

en la penumbra

de las sombras

prisioneras

de nuestros desvelos.

Taraceado en la soledad

de mi silencio

mi corazón cavila

tras el adiós alejado

muriendo poco a poco,

lagrima a lagrima,

sin querer el adiós

del tiempo pasado

quedando en la brisa

de nuestro viento

esos suspiros de deseos

que ahora son lamentos;

sin palabras,

sin aroma,

sin sentido.

Embutido en el habito

del frio silencio

mi sombra

se hace lenta,

mi sonrisa

es una línea quebrada,

mi mirada es oscura,

mi alma es un peregrino

sin senda ni camino,

escuchando

el silbido del viento

que me habla

de esa partida tuya

definitiva

de esa despedida mía

sin adiós.

Pippo Bunorrotri.

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UNA LAGRIMA

Una lagrima resbala

por el rostro

de un amor

preñado en el suspiro

del claro-oscuro

de la luna,

arrastrando

el dolor

del engaño

de un sueño.

En el abismo

de la almohada

el amor se cubre

con la penumbra

de una sabana

y en la oscuridad

de la mirada

pronuncia

un nombre

del recuerdo.

Tratando de atraer

la añoranza

de las caricias

de unas manos

tatuadas de memoria

que dibujan

en su tersa piel

la pasión fiel

de un deseo.

En la oquedad

de la negra noche

una voz habla

en el interior del alma,

de un amor

que añora

la nostalgia

de un engaño,

que en su memoria

guarda como relicario

los paseos bajo la lluvia,

las deseadas olas

de una playa solitaria

de sonrisas y fantasías,

que el anhelo

de una ilusión

lejanos violines

notas de una sinfonía

escriben en el viento

de las olas.

Una lagrima resbala

por el rostro

de un amor

nacido desnudo

en el susurro

de una flor,

mientras en la soledad,

con tinta negra,

escribe con pena

ese sueño

de aquel ayer

que fue ilusión

y en el ahora

solo es el desgarro

destrozado del olvido,

del sollozo de unas lagrimas

que resbalan sin temor

por el desnudo rostro.

Pippo Bunorrotri

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UNA LAGRIMA

Una lagrima resbala

por el rostro

de un amor

preñado en el suspiro

del claro-oscuro

de la luna,

arrastrando

el dolor

del engaño

de un sueño.

En el abismo

de la almohada

el amor se cubre

con la penumbra

de una sabana

y en la oscuridad

de la mirada

pronuncia

un nombre

del recuerdo.

Tratando de atraer

la añoranza

de las caricias

de unas manos

tatuadas de memoria

que dibujan

en su tersa piel

la pasión fiel

de un deseo.

En la oquedad

de la negra noche

una voz habla

en el interior del alma,

de un amor

que añora

la nostalgia

de un engaño,

que en su memoria

guarda como relicario

los paseos bajo la lluvia,

las deseadas olas

de una playa solitaria

de sonrisas y fantasías,

que el anhelo

de una ilusión

lejanos violines

notas de una sinfonía

escriben en el viento

de las olas.

Una lagrima resbala

por el rostro

de un amor

nacido desnudo

en el susurro

de una flor,

mientras en la soledad,

con tinta negra,

escribe con pena

ese sueño

de aquel ayer

que fue ilusión

y en el ahora

solo es el desgarro

destrozado del olvido,

del sollozo de unas lagrimas

que resbalan sin temor

por el desnudo rostro.

Pippo Bunorrotri.

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UN INSTANTE

En los días sin sentido

escribo esa poesía

que habla segura

del sentir instante;

de una vida

que parece perdida

en la oscuridad

de un mundo

que trota cansado

sin mirar al mañana

que está al lado.

En los días sin sentido

escribo esa poesía

que habla segura

y sin remilgos

del sentir instante:

de una vida

llena de gestos,

miradas fijas

y cuidadas,

miradas cohibidas

de soslayo

en el perfil

de las sombras.

De una vida

de sonrisas

que hablan

sin remordimiento

de esa vida ocupada

en el escalofrió

de una emoción.

De una vida

que disfruta

de la fantasía

de ese momento

repentino y crepitante

que saluda al mañana

sin despedirse

del ayer

en el instante.

Pippo Bunorrotri.

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TIMIDO VERSO

Desperté

en el espejo

de la luna

con la sapidez

de una alegoría

en la mente,

entonándola

en el silencio

de mi boca.

Me pierdo

           en el vaivén

                        de la memoria

                                          buscando

                                                   ese juicio

                                                            de sombras

                                                                       y vacio,

                                                                            encontrando la voz

                                                                                                   de un sueño

                                                                                                                en el cobijo

                                                                                                                             de una fantasía.

El sonido

de las horas

turban

el silencio

adormecido.

Desperté

           en el espejo

                           de la luna

                                       y en la luz

                                                   de su cristal

                                                                   un reflejo

                                                                              de ilusiones

                                                                                              voltearon el latir

                                                                                                                   del corazón

                                                                                                                   y con la luciérnaga

                                                                                                                   de mi imaginación,

                                                                                                                   pasee por las avenidas,

                                                                                                                   para escribir

                                                                                                                   el tímido verso

                                                                                                                   de un ensoñamiento.

Pippo Bunorrotri.

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UN HALAGO

Un halago que susurra

el roce de dos brisas

dibujando caricias de ternura,

que en la memoria quedan

como instante sin locura,

que en el mañana del recuerdo

serán esos besos

que alivien

las cicatrices del tiempo.

Un halago que muestra

el sentir compartido

en el cielo del ayer

que nos ha traído de la mano

a este ahora arrugado

donde recuerdo y memoria

son el tiempo alcanzado

de nuestro instante

de deseo, pasión y fuego,

un ahora sosegado

donde el abrazo

es el cojín, el edredón,

del dolor de los días

que galopan en la historia

del amor concomitante

y sincronizado.

Pippo Bunorrotri.

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