AÑORANZAS DEL AYER

Permanecí días y  noches

en el acantilado

de la playa

que vio nacer

las caricias

y arrumacos

de nuestros besos

de pasión.

Con la mirada

en la arena dibuje

la sonrisa perdida

del anhelo de tu rostro

y en el cabrilleo

de las ondas

de la orilla

muestras pisadas atoradas

se iban en el adiós

de esa ola olvidada.

Aguarde silencio

en el rugir de la mar

dejando que las palabras

que en el ayer

sentencias firmaron,

sedasen las heridas

del mal trecho

peregrinado

por la senda

de nuestro tiempo.

Pippo Bunorrotri.

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