MI NIETA

Mi amor es esclavo;

de tus inesperados besos,

de tus sonrisas inquietas,

de tu mirada inocente,

de tu voz saltarina,

de tus manos misteriosas

llenas de caricias,

de tus sorpresivos abrazos

que embrujan mi silencio.

Tú eres la flor reluciente

del jardín de la esperanza

que germina

en el fecundo campo de mi vida.

Tus ojos son la luna

de mis oscuras noches

donde se desgranan

los recuerdos del pasado.

Por eso el amor

de este viejo poeta

es esclavo

de la esperanza de un sueño

del destino escrito en el viento

y en la mirada de una cándida niña.

 

Este poema está dedicado a Valentina, ese geniecillo que ha llegado al ocaso de mi vida para que siga soñando.

DOLOR DEL ALMA

Que duro es el camino

que lentamente consume

el lado más frágil

e inmaterial de la vida

que el dolor cobija

en la oscuridad del silencio

en la soledad del alma

Bulevar sombrío de tortura hiriente

que seduce con su enigma

las agonías del recuerdo

que el viento

llevara es su regazo

la amargura del tiempo,

el tormento del momento

Insensata guerra de lo indeterminado,

ambigua batalla de lo abstracto

en la que el alma se ve envuelta

con profundo sentimiento

en el tiempo del hoy

nublando el espacio

del tiempo del mañana.

Combates de la mente

en los que el pensamiento

es el oscuro caballero

que en el campo de batalla, que es la calma,

y ante los señores del tiempo,

muestra el sombrío dolor

y el vació del alma.

En el paseo de ese camino

extrañas aquel instante del pasado,

en aquel tiempo lejano

en que no habitaba el llanto

y solo la alegría ocupaba el tiempo,

y que en el presente del hoy

lagrimas ocupan su tiempo.

Acerbo sentir de la inconsciencia

que equivoca el presente del hoy

con el pasado del ayer

demorando el tiempo del futuro,

que es un túnel oscuro

en el espacio de tu mente

que dolor deja en el alma.

El dolor del alma se siente,

solo tú lo sufres

derramando mudas lagrimas,

aunque tú te vistes de insensato

fingiendo que dolor no sientes

esquivando miradas, buscando palabras

que pinte tú dolor de colores.

TARRAGONA

En fecha imprecisa, variable

para los eruditos de la historia,

conquistada fue Tarragona

por los arabo-bereberes

mientras el obispo Próspero

de la ciudad huía,

vaya a saber usted donde,

y su decadencia

andalusíes y cristianos

discutían,

hasta que llego Carlomagno

con su Reconquista

que los cristianos

dominio no consolidaron

proclamando a Borrell II

Príncipe de Tarragona.

 

Esto cuenta la historia

de la Alta Edad Media

de esta ciudad

con historia

desde que los romanos

la fundaron

llamándola Tarraco,

y que hoy su insuperable historia

desde el balcón de Mediterráneo

muestra al mundo

orgullosa de su pasado de historia.