MIENTRAS TU DUERMES.

Mientras tú duermes,

espero tu mirada.

Mientras espero tu mirada,

puedo darte mi sueño.

Podría esperar al ocaso,

para regalarte la luna

que ya te llevaste contigo

y la hiciste pequeña

y vulnerable ante ti.

Podría darte hasta mi aliento,

mi vida entera.

Mientras tú te piensas,

si de verdad me amas

yo encuentro mil razones

para que tu amor

no muera en el olvido.

Mientras tú sueñas,

yo espero tu despertar.

Mientras tú no quieras,

oír mi canción desesperada

yo estaré esperándote

sin voz y con la mirada

 en el silencio de la nada.

Porque la mirada no se puede esperar,

los sueños no se pueden inventar

siempre  hay algo más importante

que tu propia vida,

que es  la manera de ser feliz.

Mientras espero tu amanecer,

te regalo mi sol.

Cuántos días perdidos

sin sombras escondidas

en el ruido del silencio

en el silencio del ruido.

Todo se ha vuelto

como cuando el mundo

parecía trocitos

de ilusiones rotas.

Tu sonrisa y tus manos firmes,

hoy mi alma huérfana de ti

hicieron una arista

en el corazón ardiente

con tu llama incandescente.

Golondrinas que nunca más,  dejaran

su vuelo raso sobre mi corazón

pequeñas migas

de un recuerdo aislado

en este presente.

Ya no encuentro la manera

de desdibujar tu vació fuera de mi,

fueron tantos momentos

en los que creí en ti

que ya mi alma no sabe borrar.

Nunca me dejaste del todo

y te odio…

pero amigo no te puedo odiar…

Aunque le hiciste el daño suficiente a mi almohada

en aquellas noches que nos empeñamos

en dar la vuelta a todas las sonrisas del mundo

para encontrar una que no muera nunca.

Porque amigo

Yo te quería…

Tú creíste amar…

Solo fueron sombras dilatadas

hoy en tu soledad

y en mi silencio.

TÚ ERES… YO SOY

Tú eres quién eres

yo soy quién soy,

a ti no te conozco

ni tú a mi tampoco,

pero los dos

consumimos recuerdos

de una vida

y los dos somos

un recuerdo perdido

en la vida de otros

Tú dibujas tus sueños

con trazo grueso y perfilado

del pasado en el futuro,

yo los míos pinto de colores

con los rayos del sol

y la espátula de la luna

en el lienzo del presente,

los dos construimos sueños

de un destino incierto

que se ocultan en el inconsciente amanecer.

Tú vistes a tus sombras

y su rostro ocultas

tras la máscara del tiempo,

yo a las mías las desnudo

en los versos inciertos

de un claro de luna,

y sin embargo a los dos

querido amigo desconocido

las sombras nos acechan

a la vuelta de la esquina.

Tú disfrutas de la ciudad

de su caos, de su ruido

y de su desprecio,

yo a la ciudad escucho

en silencio

deseando entender su sentido,

pero los dos somos

dos extraños perdidos

de esa ciudad que añora

el sueño de un niño.

Tú eres quién eres…

 No pretendo saber quién eres,

yo soy quién soy…

No pretendas saber quién soy,

los dos somos dos extraños

que escribimos nuestro destino

en los renglones torcidos del tiempo,

y si alguna vez nos encontramos

puede que tú escribas mi historia

y yo el poema de tu vida.