NO PRETENDO… DEJAME

No pretendo ignorar tu sombra,

pero tampoco quiero ver tu rostro triste,

pues él, tú rostro de camelia

me llena de silencios solitarios.

Gorrión de alas abiertas,

en que cielo puedo hallarte,

o en ese mar, en el que escondido,

la tibieza de esta tarde, tu recuerdo.

No canto, no sonrió, no sollozo,

pero respiro soledades de recuerdo.

Soy los ojos del viento

navegando en la distancia,

negando la lluvia, el sol

y la existencia.

¡Tú!, no puedes irte

aunque tu velo se pierda!

Pues detrás de tus alas,

te perseguirá mi verso,

mi poema de suspiro,

y mi prosa de sentimiento

Tu sangre inundo mis venas,

tu cielo dibujo mi nube,

tu luz resplandeciente

ilumina mi noche.

Yo te amé en el pasado

en el presente, y el futuro

Tu piel y la mía,

dibujaron un historia de suspiros,

en mi alma gravaste tus ojos.

esos  ojos de una luz especial.

Soy un tenor y tú una mesosoprano

en el concierto de la vida.

Somos gorriones del alma

danzando en los sueños,

somos espuma del olvido,

somos ecos de una vida

cosechando amor en el aire.

Por eso, solamente por eso,

déjame que te acompañe.

Quiero tomarte de la mano

para que juntos podamos recorrer

este nuevo camino de la vida

donde la pasión es tranquila

y los recuerdos se escriben

en la hoja del olvido.

Tú tienes temores y miedos

también yo tengo los míos.

De que nos sirven decir palabras sinceras,

si tenemos ciega el alma,

y los sentimientos heridos,

¿de qué sirve esperar una respuesta, que nunca llega?

Hoy, he decidido escribir estas letras

para entretener el silencio de la noche,

y viajando junto a ellas,

poder alcanzar el origen de la nada.

Por fin,

Logro ocultarme tras mi sombra apagada,

consiguiendo oír el latido de mi corazón

convirtiéndolo en mensajero de mis sueños.

Nadie ya podrá ocupar una parte de el

pues tú lo tienes en su totalidad.

No pretendo…

solo déjame

escribir estos versos

de lo que siento

Déjame

Darte las gracias, por tu amistad,

tu ayuda para encontrar el camino

que conduce a la puerta de la dicha.

Déjame,

que te regale estas mis palabras

llenas de fragancia de

margaritas, violetas y jazmines.

Déjame,

que te regale estos versos sentidos,

que es un poema con tu nombre

para que lo lleves en tu corazón prendido.

No pretendo ignorar tu sombra,

pero tampoco quiero ver tu rostro triste,

pues él, tú rostro de camelia

me llena de silencios solitarios.

Gorrión de alas abiertas,

en que cielo puedo hallarte,

o en ese mar, en el que escondido,

la tibieza de esta tarde, tu recuerdo.

No canto, no sonrió, no sollozo,

pero respiro soledades de recuerdo.

Soy los ojos del viento

navegando en la distancia,

negando la lluvia, el sol

y la existencia.

¡Tú!, no puedes irte

aunque tu velo se pierda!

Pues detrás de tus alas,

te perseguirá mi verso,

mi poema de suspiro,

y mi prosa de sentimiento

Tu sangre inundo mis venas,

tu cielo dibujo mi nube,

tu luz resplandeciente

ilumina mi noche.

Yo te amé en el pasado

en el presente, y el futuro

Tu piel y la mía,

dibujaron un historia de suspiros,

en mi alma gravaste tus ojos.

esos  ojos de una luz especial.

Soy un tenor y tú una mesosoprano

en el concierto de la vida.

Somos gorriones del alma

danzando en los sueños,

somos espuma del olvido,

somos ecos de una vida

cosechando amor en el aire.

Por eso, solamente por eso,

déjame que te acompañe.

Quiero tomarte de la mano

para que juntos podamos recorrer

este nuevo camino de la vida

donde la pasión es tranquila

y los recuerdos se escriben

en la hoja del olvido.

Tú tienes temores y miedos

también yo tengo los míos.

De que nos sirven decir palabras sinceras,

si tenemos ciega el alma,

y los sentimientos heridos,

¿de qué sirve esperar una respuesta, que nunca llega?

Hoy, he decidido escribir estas letras

para entretener el silencio de la noche,

y viajando junto a ellas,

poder alcanzar el origen de la nada.

Por fin,

Logro ocultarme tras mi sombra apagada,

consiguiendo oír el latido de mi corazón

convirtiéndolo en mensajero de mis sueños.

Nadie ya podrá ocupar una parte de el

pues tú lo tienes en su totalidad.

No pretendo…

solo déjame

escribir estos versos

de lo que siento

Déjame

Darte las gracias, por tu amistad,

tu ayuda para encontrar el camino

que conduce a la puerta de la dicha.

Déjame,

que te regale estas mis palabras

llenas de fragancia de

margaritas, violetas y jazmines.

Déjame,

que te regale estos versos sentidos,

que es un poema con tu nombre

para que lo lleves en tu corazón prendido.

No pretendo ignorar tu sombra,

pero tampoco quiero ver tu rostro triste,

pues él, tú rostro de camelia

me llena de silencios solitarios.

Gorrión de alas abiertas,

en que cielo puedo hallarte,

o en ese mar, en el que escondido,

la tibieza de esta tarde, tu recuerdo.

No canto, no sonrió, no sollozo,

pero respiro soledades de recuerdo.

Soy los ojos del viento

navegando en la distancia,

negando la lluvia, el sol

y la existencia.

¡Tú!, no puedes irte

aunque tu velo se pierda!

Pues detrás de tus alas,

te perseguirá mi verso,

mi poema de suspiro,

y mi prosa de sentimiento

Tu sangre inundo mis venas,

tu cielo dibujo mi nube,

tu luz resplandeciente

ilumina mi noche.

Yo te amé en el pasado

en el presente, y el futuro

Tu piel y la mía,

dibujaron un historia de suspiros,

en mi alma gravaste tus ojos.

esos  ojos de una luz especial.

Soy un tenor y tú una mesosoprano

en el concierto de la vida.

Somos gorriones del alma

danzando en los sueños,

somos espuma del olvido,

somos ecos de una vida

cosechando amor en el aire.

Por eso, solamente por eso,

déjame que te acompañe.

Quiero tomarte de la mano

para que juntos podamos recorrer

este nuevo camino de la vida

donde la pasión es tranquila

y los recuerdos se escriben

en la hoja del olvido.

Tú tienes temores y miedos

también yo tengo los míos.

De que nos sirven decir palabras sinceras,

si tenemos ciega el alma,

y los sentimientos heridos,

¿de qué sirve esperar una respuesta, que nunca llega?

Hoy, he decidido escribir estas letras

para entretener el silencio de la noche,

y viajando junto a ellas,

poder alcanzar el origen de la nada.

Por fin,

Logro ocultarme tras mi sombra apagada,

consiguiendo oír el latido de mi corazón

convirtiéndolo en mensajero de mis sueños.

Nadie ya podrá ocupar una parte de el

pues tú lo tienes en su totalidad.

No pretendo…

solo déjame

escribir estos versos

de lo que siento

Déjame

Darte las gracias, por tu amistad,

tu ayuda para encontrar el camino

que conduce a la puerta de la dicha.

Déjame,

que te regale estas mis palabras

llenas de fragancia de

margaritas, violetas y jazmines.

Déjame,

que te regale estos versos sentidos,

que es un poema con tu nombre

para que lo lleves en tu corazón prendido.

 

NO ME ARREPIENTO

Resultado de imagen de IMAGENES SURREALISTAS DE NO ME ARREPIENTO

He vivido mi infancia,

mi juventud, mi madurez

que se han perdido

en la apatía de la vida.

Sin embargo no me arrepiento.

No me arrepiento de ninguna

de las decisiones

que he tomado en mi vida

y que han forjado mi destino.

No me arrepiento de nada de nada

No me arrepiento

de las sonrisas habidas,

de las lagrimas derramadas,

de las alegrías perdidas, olvidadas en el recuerdo.

No me arrepiento

de las tristezas de los días,

ni de las palabras baldías

necias susurradas.

No me arrepiento

de los silencios habidos,

de las huidas intempestivas,

de la soledad dolida.

No me arrepiento

de los amores con pasión

ni de los que fueron pasión de un instante

ilusión de un momento.

¡Sí. No me arrepiento.

A pesar del azote del tiempo

que cicatrices deja en los años

esperando la tranquila muerte

del navegante del tiempo.

Todo eso ya paso

ya solo es una flor marchita,

y sus pétalos

la mano de un viejo poeta

los recoge para coserlos

en la libreta de sus versos

que versos son

del poema de una vida.

No me arrepiento

aunque…

la infancia, la juventud, la madurez,

se hayan perdido

en los indolentes días del pasado,

ya que en el presente

solo son los poemas

de un viejo poeta

que añora el pasado.

He vivido mi infancia,

mi juventud, mi madurez

que se han perdido

en la apatía de la vida.

Sin embargo no me arrepiento.

No me arrepiento de ninguna

de las decisiones

que he tomado en mi vida

y que han forjado mi destino.

No me arrepiento de nada de nada

No me arrepiento

de las sonrisas habidas,

de las lagrimas derramadas,

de las alegrías perdidas, olvidadas en el recuerdo.

No me arrepiento

de las tristezas de los días,

ni de las palabras baldías

necias susurradas.

No me arrepiento

de los silencios habidos,

de las huidas intempestivas,

de la soledad dolida.

No me arrepiento

de los amores con pasión

ni de los que fueron pasión de un instante

ilusión de un momento.

¡Sí. No me arrepiento.

A pesar del azote del tiempo

que cicatrices deja en los años

esperando la tranquila muerte

del navegante del tiempo.

Todo eso ya paso

ya solo es una flor marchita,

y sus pétalos

la mano de un viejo poeta

los recoge para coserlos

en la libreta de sus versos

que versos son

del poema de una vida.

No me arrepiento

aunque…

la infancia, la juventud, la madurez,

se hayan perdido

en los indolentes días del pasado,

ya que en el presente

solo son los poemas

de un viejo poeta

que añora el pasado.