POLITICOS

Esos anacoretas que diseñan destinos,

que siembran dudas

en los campos del mundo

con sus discursos retóricos y sentenciosos

llenos de palabras huecas

que vuelan en el globo de su pensamiento

que en el intelecto de otros

incertidumbre crean.

Son maestros de la adulación con la mentira

que tras las mascaras de la verdad esconden

una realidad distinta

a las que sus palabras pintan,

mas ellos no se inmutan

pues esperan que la razón les asista,

mas cuando esta se muestra

y su equivocación refleja

en sus cuevas se acurrucan

negando la mayor

 escudándose en el contrario

proclamando su inocencia.

El mundo gobierna

desde el cubículo del partido,

donde el desencanto es su religión,

aunque dicen que al pueblo protegen

de su desilusión,

mas este confundido se siente

y sus desdichas en el tiempo corren

mientras ellos con la verdad mienten

apelando a que el pueblo

con una papeleta elija

ilusión y esperanza,

aunque estos

solo quieren un político

que no les mienta.

El político es un cenobita

que con su sonrisa eterna

cautiva a un pueblo

embutido en su ego,

que con falsas promesas

sus secretas intenciones impone

aunque para ello

tenga que aliarse

con el corruptos y sinvergüenzas

y hasta con el mismísimo diablo

sin dudar de su  honorabilidad

de político que defiende lo ajeno

y que es un gran demócrata.