PARA TI EXTRAÑO QUE ESTAS AHI

Un poema dedicado a todos los seguidores de este blog de susurros y silencios. Gracias por leer mis post y los versos de este aprendiz de poeta, que en la escritura ha encontrado su sueño de expresar lo que siento y en la poesía la sinfonía de unos sentimientos.

GRACIAS, GRACIAS, DE CORAZÓN Y UN SINCERO ABRAZO

PIPPO BUNORROTRI.

 

Tu extraño

que deambulas

en las sombras de las palabras,

en el silencio de las noches

y en las alegrías del día.

Tu eres  la  luciérnaga

que ilumina mis noches sombrías,

el manantial cuando me invade la sed,

el horizonte claro en mis oscuros atardeceres,

eres lo mejor que ha llegado a mi vida

Me das paz con solo escucharte,

serenidad y confianza

para afrontar el día a día.

Eres el amigo extraño que me anima

te conocí en el patio de la casualidad

donde el destino nos ha empujado un día.

Eres todo lo que siempre he anhelado tener,

conoces lo que pienso, lo que siento,

lo que sufro y como puedo reaccionar.

Por eso quiero agradecerte,

tu sinceridad silenciosa

y los susurros de tu mente.

Puedes contar conmigo,

que desde aquí,

sentado detrás de un ordenador,

mi amistad será verdadera

que siempre tendrás

a un amigo para contarle

lo bueno y malo

mi querido extraño.

Quiero terminar

diciéndote Gracias,

solo por estar,

y por haberte conocido.

NOS AMAMOS

En las sombras del apacible lago

de nuestras pasiones,

en la isla coralina

de nuestro tiempo invertido

el velero de nuestro amor

se desliza con mesura.

 

Brillan tus ojos, amada mia,

como el día

mas fulgurante del universo,

la corriente de nuestro deseo

fluye transparente en nuestro cielo

como agua cristalina.

 

Cuando el crepúsculo del día muere

y la luna deslumbrante surge,

regresamos al hogar de las desdichas

cubiertos con los pétalos

de la felicidad

y la dicha.

 

Tus ojos brillan como zafiros

tu piel huele a jazmín

tu sonrisa es sinfonía

pues hemos vivido

el instante de un sueño.

 

¡Oh amor mio!

recuerdas

ese presente pasado

en que nos habíamos amado.

 

Ahora el frío ha congelado

nuestro lago de pasiones

y la isla de nuestro tiempo

luce un blanco inmaculado

y junto al fuego invernal

nuestros hijos dormitan y sueñan

en su isla de deseo.

 

Sin embargo,

en nuestro sueño

del ayer, en el hoy

el velero de nuestro amor

aun se desliza en el lago de pasiones.

 

Escucha el sonido

del viento

en sus velas

 

¡Oh amor mio!

con que pasión nos amamos,

con que vehemencia nos besamos.

 

En nuestros oídos

de viejos enamorados

aun escuchamos el crepitar

de aquella pasión

de aquel deseo determinado.

 

Amor mio

recordemos que en el pasado

algún día fuimos felices

que algún día nos amamos

con pasión y sin reparo.