EN LA NOCHE OSCURA

En la noche oscura

cabalgo a lomos

del blanco corcel de mis sueños

y la bruma nocturna me sorprende

mientras la luna me mira tras la espesura.

El blanco corcel, inquieto se mueve,

extrañaba la noche

como el jinete extraña al día

como el poeta extraña los versos

de su poesía.

Al jinete le aterra la oscura soledad

al poeta el silencio de sus palabras,

por eso los dos, jinete y poeta

que son uno, aguijonan al negro corcel

hacia el claro que la luna les muestra.

Uno anhela el refugio de su casa

el otro, el refugio de sus letras,

el fatigado corcel, su trote acelera

hacia el destino

del jinete y del poeta.

En la noche oscura

el jinete y el poeta

los versos de su vida

buscan inquietos

en la bruma de la noche oscura.