NO ME IMPORTA…

No me importa…

la edad que tengo,

el fracaso ya no me da miedo,

durante años, y sus días

he vivido con un bozal

que impedir gritar hacia.

No me importa…

la edad que tengo,

ahora que el tiempo ha pasado

en el devenir de una vida

construida a base de golpes y reveses,

he comprendido

que callar no es solución,

aunque si precaución.

No me importa…

la edad que tengo,

pues lo ganado

ya lo he disfrutado,

y lo perdido no me importa,

pues es que ya no es mio, aunque

hubo un tiempo en que lo fue

y en el silencio se perdió.

No me importa…

la edad que tengo,

pues tengo esa edad

que el tiempo me ha dado

en el que el silencio importa

pero callar no puedo,

por eso gritar quiero

que la vida sentido tiene,

aunque la verdad y la mentira

son tan relativas

como la edad que tengo.

No me importa…

la edad que tengo

pues decir quiero

lo que quiero.

ESE ALOCADO VIENTO

Eres ese alocado viento

que un día encontré

en el andén de una estación,

que sobre mi se abalanzó

y con sus brazos

mi cintura rodeo.

Eres ese viento

que a la vida

da sentido,

que en la aurora

te despierta, y

en el crepúsculo de la tarde

te refresca.

Eses ese viento

que alegrías levanta,

que lagrimas arranca,

que acaricia la piel

llevándose las preocupaciones,

apaciguando las dudas

y los reproches también.

Eres ese viento

que las penas consuela,

que de dichas llena

los silencios de la soledad.