NÚMEROS Y LETRAS

Ya en el palacio de cristal

de la imaginación del escritor

los salones están dispuestos

para que dé comienzo

el gran baile de números y letras,

ellos los números,

engalanados y ordenados están

como cardinales y ordinales que son,

frente a las damas…, las letras,

ellas embutidas en sus trajes de noche

con sus curva definidas,

con su mirada perdida,

tras sus mascaras de misterio,

aguardan a que el apuesto caballero,

que valores representa y abandera,

las saque a bailar.

Nueve son los caballeros

veintiséis las damas

que en el salón de baile

se encuentran, presentándose

los caballeros a las damas.

El uno, es el símbolo del principio,

de la ambición, de la voluntad,

de la independencia, de la autoridad,

también es egoísta,

solitario e individual.

El dos, símbolo de la dualidad

el bien, y el mal,

la vida o la muerte,

también es dualidad y fertilidad,

es femenino y se rige por la luna.

El tres, es creatividad

expresión, originalidad

sensibilidad y comunión,

también es vanidoso y superficial

arrogante y disperso.

El cuatro es construcción

de lo concreto, del orden

de la estabilidad , y de la organización

también es intransigente, obsesivo,

rígido, terco y pesimista.

El cinco es libertad

cambio, movilidad, fuerza

aventura y dinamismo,

y también es frívolo

inestable, imprudente y excéntrico.

El seis es belleza

armonía, perfección

amor y responsabilidad,

y también es exigente

idealista e impaciente.

El siete es espíritu

del conocimiento absoluto,

del análisis, de la investigación,

y también es aislamiento y soledad,

es un místico.

El ocho es material,

le interesa el poder, la ambición,

es inteligente y audaz,

y también es orgulloso,

intolerante y dominador.

El nueve es ideal

altruista, abnegado,

compasivo y generoso,

pero también es reflexivo

insociable, tímido y austero.

Estos son los nueve caballeros

que a las veintiséis damas

deben cortejar

para descubrir y proteger

los misterios de sus mascaras.

Ya los números maestros

se dispone a dar la orden

que los caballeros escojan damas

que deben cortejar,

para comenzar el Valls.

El uno por ser el primero

escoge a la A, a la J y a la S.

El dos a la B, a la K y a la T.

El tres a la C, a la L y a la U

El cuatro a la D, a la M y a la V.

El cinco ala E, a la N y a la W.

El seis a la F, a la O y a la X.

El siete a la G, a la P y a la Y.

El ocho a la H, a la Q y a la Z

El nueve, por ser el último

solo dos damas tiene,

la I y la R.

Ya todos emparejados están

ya el Valls va a comenzar

ya el escritor en su palco esta

con su libreta abierta,

su lápiz en la mano,

para anotar los giros, las figuras

de los números y las letras,

intentando adivinar

los secretos de los números y de la letras.

1527311-3557311-365-5345961

513992915-352911-835-491259961-

453-4512956-553939915-81121-

835-7995761-7-9641561-13612526-

3951965-4511546-55-361-

5345961-491250161-5535991461.

 

 

 

 

 

 

EL TRIANGULO

Iba la recta

tan ufana y campechana

que con la intersección se topo

y en su perímetro se pertrecho,

viendo como el coseno

de la mano llevaba al seno

buscando la tangente,

que las tres, de la trigonometría,

funciones son.

Donde el seno es el ángulo

entre opuesto e hipotenusa,

el coseno ángulo es

de adyacente e hipotenusa,

y la tangente es

el opuesto adyacente,

que al confluir dos a dos

tras puntos dan,

que vértices se denominan

de un polígono de tres lados

que triangulo se llama.