ARCOÍRIS

En esta nueva primavera

anda el sol por el mundo

aderezando sonrisas,

adobando caricias,

apañando besos,

y al atardecer,

cuando la luna se deja querer,

fatigado se retira, él

dejando el aroma de su huella

bajo la bóveda multicolor del arcoíris,

que para los antiguos griegos

diosa mensajera era

entre el cielo e Iris

hija de Taumante y

la Oceánide Electra,

esperando que la noche

brille en sus recuerdos

difuminados por las sonrisas

las caricias y los besos

que en silencio se transforman,

mientras el poeta

versos escribe,

del otoño

del invierno,

en el viento

y  las cenizas

de sentimientos rotos

que en el olvido duelen.

QUE SABES TÚ

Que sabes tú,

a pesar de los años vividos,

lo que es estar realmente enamorado,

amar hasta que arden los ojos

por querer mantenerlos abiertos,

sin pestañear,

para no perderse ni un sólo gesto de la amada,

de pasar las noches sin dormir

pensando en cómo hacerle feliz,

de crearse un lenguaje nuevo,

de estrenar las caricias únicas

en esa piel que te enciende el alma y

te hace vibrar solo de pensar

que pronto la tuya rozara.

 

Que sabes tú,

lo que es el perdón,

si siempre has ido de víctima,

sin darte cuenta del daño que haces a los demás,

sin ponerte a pensar en la gente que te rodea

y en ese que siempre te ha aceptado como eres,

aún a pesar de ser consciente de tus defectos y errores,

porque aunque no entienda muchas cosas de ti,

y no me gustan otras tantas,

he aprendido a vivir con ello

aunque jamás intenté cambiarte,

porque así te amo.

 

Que sabes tú,

lo que es vivir intentando sobrevivir

a tu desdén e intentando olvidarte,

cuando te he entregado todo lo que soy,

cuando dejé mi corazón y mi alma

totalmente vulnerables ante ti,

cuando te di el poder de destruirme,

cuando en todo momento estas presente

en mis pensamientos

con un solo tiene motivo

que es el poder estar a tu lado,

porque esa ilusión es la me mantiene vivo.

 

Que sabes tú,

de las lágrimas que he derramado,

de esa amargura que se ha instalado en mi boca,

de esa angustia que ha construido su hogar en mi alma,

de la vida que sobrellevó sumido en la oscuridad

y la tristeza después de haber olido el aroma de tu piel

y haberme envuelto en la toquilla de tus brazos,

tú no sabes nada de esa vida,

porque no solo te niegas a amar,

te niegas a sentir el dolor de una verdad.

 

Que sabes tú,

lo que es la felicidad

si sigues sin escuchar a tu corazón,

si así crees que estás a salvo del dolor,

cuando en realidad

te estás negando a lo más bello que la vida nos da,

al único sentimiento que por más fugaz que sea,

te marca la existencia por completo,

haciendo de tu historia en un antes de amar

y un después de amar,

que sabes tú,

cuanto te amo,

si te da miedo hasta mirarme

porque tú me amas igual…