LOS DÍAS DE LA SEMANA

Los Lunes

es el día que siempre

cansado estas

del desordenado sábado

y del ocioso domingo.

 

Los Martes

es el día del olvido,

de concentración, de reunión,

para repasar lo del pasado

para que el presente fluya.

 

El Miércoles

en medio de la semana esta,

y es un día peculiar

es el día de pensar

de decisiones tomar.

 

El Jueves

es un día desfigurado

con momentos de sosiego

y momentos perturbados

que parece no tenga fin.

 

El Viernes

es un día lerdo

siempre despistado

y de acá para haya

en el que ya estas agotado.

 

El Sábado

es el día soñado,

el de la ilusión,

para acabar lo que has empezado

y empezar mil faenas que no terminan

quedando la ilusión en un continuara

 

El Domingo

¡hay el domingo!

es el día del vaivén tranquilo

en el que las prisas cabida tienen,

que cuando termina

el desencanto

te deja pensativo y confundido.

EN LA OSCURIDAD DE LA NOCHE

En la oscuridad de la noche

caminan figuras metamórficas,

y escucho el tenue bramido

del susurro de los sueños

en el bosque del subconsciente,

voces son que fluyen

sin pesar, ni dolor,

sensaciones que inundan

el alma cansada

de un corazón que ama,

que en el amanecer

se transforman en murmullos

de sentimientos de esperanza,

transformando el día

en un río de emociones

que alborotan el corazón

llenan el alma, y de

pasión cubren la piel

que no puedes controlar.

 

LA ROSA DE LOS VIENTOS

Perdido me hallaba

en el océano de la vida

que como viejo marinero

una noche de estrellas doradas

acudí a la rosa de los vientos,

esa que solo mira

al firmamento estrellado,

que besa a la luna

y al mar, pues de ellas

su amante es.

Sobre su flor de lis

me postre mirando

la bóveda celeste

para encontrar

lo que en la vida

creía haber perdido.

Allí postrado recorrí

sus cuatro puntos cardinales,

los cuatro rumbos laterales,

ocho rumbos colaterales, y

los dieciséis rumbos co-colaterales,

y en mi singladura

jamás desaliento hallé

por encontrar el alma perdida.

A lomos de bravías galernas

cabalgue, noche y día,

de nombres greco-latinos,

Tramontana, Bóreas, Latinos,

Levante, Vulturno, Euronoto,

Austro, Libio, Afico,

Poniente, Coro y Cierzo,

que nombres de viento son.

En mi largo navegar

vi como el sol sale por Oriente

y como por occidente se pone,

descubrí islas y parajes hermosos

y también luminosos cielos,

pero en ninguno de ellos

encontré lo que buscaba.

Cuando de regreso estaba

ya sobre la flor de lis,

me di cuenta, de que

lo que buscaba

perdido estaba

pues solo entre mis sueños

se hallaba,

ya que lo que buscaba

era el alma de un sueño.