PERDON MUJER

Indulgencia quiero pedir

para el hombre un tanto

abúlico, perezoso, conformista,

por no haber alzado la voz

por la indolencia de la cultura,

la educación recibida,

por dar por bueno

el relato de la historia

de que la mujer

es un ser menor,

cuando la realidad

es bien distinta

ya que la mujer

es la estrella protagonista

de nuestra memoria,

incluso,

desde antes de nacer,

ya que en su vientre

germina,

durante nueve meses

la vida,

que hombre o mujer será

que pasado, presente

y futuro tendrá,

que tras darnos la vida

durante un tiempo

nos amamanta, nos cuida

y nos mima con ilusión y esperanza,

y la senda de nuestro destino

con respeto nos presenta.

 

La historia de la humanidad

se ha encargado de mostrarnos,

sin razón concluyente,

que el hombre arriba esta,

y la mujer abajo habita,

que el hombre ordena

y la mujer obedece.

Puede que la historia

se equivoque,

o mas bien puede

que interpretarla

hayamos sabido hacer,

pues la mujer y el hombre

a la par deben estar,

y así debe ser,

ya que sin uno de los dos

la vida podría ser.

Por eso hoy

indulgencia pedir quiero

como hombre que soy

a ti mujer,

que eras la estrella

que la vida iluminas,

quiero pedir perdón

por no haber sabido

escuchar tus silencios,

por no haber sabido

interpretar los susurros

de tu soledad.

Prometo que de tu mano iré

a esa batalla del silencio

por ser iguales,

sin perder nuestra identidad

de hombre,

de mujer

pues en esta vida

de dolor, de temor,

tanto monta

hombre como mujer,

mujer como hombre,

pues de los dos

la vida es,

y los dos juntos

su historia deben escribir

sin que uno ordene

y otro obedezca

ya que los dos

ordenar y obedecer

deben hacer por igual.

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7 comentarios en “PERDON MUJER

  1. Al escribir, concebimos nuestros objetivos de una manera realista, lo que nos lleva irremediablemente a dar los pasos necesarios para alcanzarlos. No se trata de aprender a escribir bien ni con un determinado estilo, sino de tener una herramienta que nos permite mejorarnos a nosotros mismos.

    Cuando eres joven tienes que hablar con los muertos, es decir, leer, y eso es lo que yo hacía gracias a las bibliotecas. Cuando te crees mayor, debes hablar con los demás, es decir, vivir; y cuando estés maduro debes hablar contigo mismo, es decir, pensar

    El paisaje es la memoria porque la memoria se refleja siempre en el paisaje en el que ha ocurrido tu vida. Es un espejo, no el telón de fondo de un escenario; en ese espejo se refleja la vida de las personas

    Que la brecha trazada en este momento continúe sin detenerse. Bravo por tu prosa.

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