ESTA TARDE DE INVIERNO

Esta tarde de invierno

en el viejo puerto

sopla el viento,

y la mar palpita

sus olas blanquecinas

sobre el espigón

de toscas piedras,

envejecidas en el tiempo

por el sol y la sal.

Sopla el viento

y el mar se encrespa

en esta tarde de invierno

de nubes grises y espesas

arrullando una ilusión

con el sonido de sus olas.

Sobre el mar azul,

un cielo de plomo,

y en mi mirada

la ilusión de un sueño

que como bergantín

surca el mar bravo

con la proa hundía

sobre las olas encrespadas

llevando el sueño de la ilusión.

EL MAR

El mar

no es el vacio

ni el olvido,

ni el silencio

de la nada,

ni una canción

desgarrada.

 

El mar

es sinfonía

de dos amantes

enamorados

que tumbados

en la playa,

respuesta

a su pasión,

a su deseo,

se dan.

 

El mar

onduladas olas

impulsos lanzan

a la pálida luna

que caricias

de sueños son,

en el atardecer

de los enamorados.

EN LA NOCHE

En la noche de las estrellas

la luna brilla en lo alto

observándome sin prisa

y yo indiferente,

un mensaje de mudas palabras

la luna me trae,

y yo en mi indiferencia

sigo esperando una respuesta

de lagrimas y amor reciente.

Deprisa pasan los segundos,

los minutos, las horas,

del tiempo que demora

y yo sigo esperando

una respuesta que no llega,

contándole cosas al silencio

indiferente a la luna

que en su silencio

respuesta me trae,

con sus mudas palabras

decir me quiere

que te espere,

que no desespere,

que en la próxima

luna llena

me subiré a tu carrusel

de locura, de pasión,

para girar en él

para siempre.

LOS SUSURROS DE LOS POETAS MUERTOS (Jones Very) IV

NOCHE

Te agradezco, padre, que la noche está cerca
Cuando yo este ser consciente pueda renunciar;

Cuya única tarea tus palabras de amor escuchar,
Y en tus actos para encontrar cada acto mío;
Una tarea demasiado grande para dar a un niño como yo,
Las innumerables labores del día,
Demasiado para que mis ojos cerraran,
Tus palabras son demasiado frecuentes para que mi lengua las diga;
Sin embargo, cuando veas que tu amor me abruma,
Cada otro regalo más encantador aparece,
Porque la noche de túnica oscura viene desde arriba,
Y todos tus otros regalos para mí son queridos;
Y mientras duermo dentro de su sofá oscurecido,
Tus ojos desencadenados arriba mantendrán vigilias constantes.

 

 

¿QUIÉN ESCUCHARÁ LAS OREJAS? PERMITALE ESCUCHAR

El sol no revela el lugar oculto,
De donde vierte a la mañana su dorada inundación de luz;
Pero lo que el oscuro seno de la noche podría ocultar,
En sus verdaderos colores camina ante nuestra vista;
El pájaro no traiciona las fuentes secretas,
De donde nota sobre nota, su música dulcemente vierte;
Sin embargo, pone la oreja atento mientras canta,
El corazón dispuesto mientras cae la tensión adora;
Entonces el espíritu no dirá de dónde nace,
Pero en su luz, tus indescriptibles hechos quedaron al descubierto;
Y mientras camina contigo, viste de carne a la tierra,
Sus palabras declararán del amor del Padre;
Y felices aquellos cuyos oídos alzarán su voz,
Y limpio dentro del día que da regocijo.

 

EL CANARIO

No puedo escuchar tu voz con los oídos de los demás,
Que hacen de tu libertad perdida una ganancia;
Y en tu historia de esperanzas y miedos arruinados
No sientas que cada nota nace con dolor.
¡Ay! que con el suave oleaje de tu música
Los días pasados ​​de alegría deberían, a través de tu memoria,
Y cada uno a ti dicen sus palabras de tristeza,
Mientras que el sentido violento te olvida en tu canción.