PREGUNTALE AL VIENTO

Si ella te pregunta por mí

simplemente dile que me fui

en busca de otros horizontes

otros mares y otros cielos.

Dile que soy el polvo del camino,

una tormenta de verano,

una esperanza perdida,

un amor inexistente.

Dile lo que te parezca

pero nunca le digas,

que suspiro por sus besos,

que derramo lagrimas de ausencia.

Si ella pregunta por mí.

dile que en gaviota me convertí,

volando sobre las olas,

deambulando de un lugar a otro.

Si tú dudas de mi,

pregúntale al viento

y él te susurrara la verdad,

si espero o ignoro.

CARIÑO PERDIDO

Tras años de olvido,

perdida en el rincón de la menoría,

de los recuerdos,

la añoranza de un pasado

vuelve en el ocaso de la vida

sembrando dudas,

llevándote al sueño

del que pudo haber sido,

y no fue, del que podría ser.

Después de haberte querido, y

regalarnos largas noches de desvelos,

de sueños, de esperanzas, de amor,

quisiera ser el viento de las montañas,

quisiera ser la brisa del mar

para besar tu frente.

Noches hay en que despierto

empapado en sudor

suspirando por tu ausencia,

en el alma frío siento,

necesitando tu sonrisa, tu voz

para llenarme de ilusiones.

Necesito que seas mi estrella,

mi guía, mi ángel, para

volver a ser el lucero perdido

de tu vida, y tú la luz de la mia.

Presiento que mi corazón

se está marchitando lentamente

sin doctor que lo salve.

¡Ven, corre!

tapa el vacío de mi alma,

la herida de mi corazón,

¡No te demores en el tiempo!

no dilates nuestro reencuentro,

pues los días se esfuman

como el humo de mi pipa.

Tras años de olvido,

perdida en el rincón de la menoría,

de los recuerdos,

la añoranza de un pasado

vuelve en el ocaso de la vida

llevándote a un sueño

que quisiera ver cumplido.

Quién sabe si en el tiempo

de mi reloj, se cumpla el sueño,

quizás lo sepan las “Moiras”

diosas del destino.

LA DAMA DE LA NOCHE

En la oscura noche, ella apareció vestida con sus mejores galas, luciendo un perfecto maquillaje, digno de una reina. Su atuendo consiste un elegante vestido blanco, largo hasta los pies, de seda es. Sus hombros desnudos están, para que la brisa de la noche los bañe y a su más que generoso escote se asoman un gran número de estrellas relucientes, prudente y recatadas ellas.

La noche mostraba deseos de protagonismo, más dispuesto estaba todo para ello, mas ella, la bella dama, inmersa en sus sueños permanecía

Como buena anfitriona, y dama de la noche, sus ojos buscaban, en el amplio salón, acompañante de baile, para bailar el Valls de los sueños. Lo cierto es que pretendientes tenía y ninguno se negó, dado su gran esplendor.

Esa noche muchos corazones se rompieron, tantos como estrellas había en el firmamento, al llegar la madrugada, la dama entorno sus lindos y delicados ojos, cubriéndose con su tocado de nubes blancas, y se sentó a esperar, a que el sol, le diera el beso del amanecer…

Así transcurrió la noche… mientras el día mira de soslayo que llegue la siguiente.