LA VIDA

La vida es corta, o

quizás sea demasiado larga,

no lo sé.

Lo que se dé la vida, es

que hay que disfrutarla,

beberla a tragos cortos,

no en largos tragos.

En ella hay que ser;

el abrazo que consuela,

la voz que alivia,

la sonrisa que cobija,

el oído que escucha,

la palabra que calla,

la que asevera,

la que conforta.

Las lagrimas, inesperadas ellas,

que desbordan de tus ojos

corriendo por tu mejilla,

de pena, de felicidad.

La mirada dura y severa,

y también,

la mirada que acaricia,

que susurra sentimientos,

la mirada de deseo,

que sacia la pasión.

Y por supuesto,

no debe faltar,

el amor, las ganas, que motivan

a seguir viviendo.

No es banal lo que digo,

ni difícil, ni sencillo,

simplemente es

lo que da sentido a la vida,

y además, es lo que hace

que la vida,

ni corta, ni larga, sea.

Pero si, que sea intensa.

 

 

CAMINA LA SOMBRA

En la oscura noche,

en él trasluz de los rayos de sol

camina la sombra,

la sombra camina a tu lado

hasta convertirse en reflejo,

tendrá tus ojos,

tu sonrisa, y tu voz,

la sombra camina paso a paso

para llevarse tu vida,

quien sabe a dónde.

Ese día, ese instante, ese momento

tus ojos ya no lloraran,

abra otros que lloren por ti,

tu sonrisa se apagara,

tus palabras mudas serán, y

tu voz será el eco

en los recuerdos de otros,

tu vida te abandonara

lo mismo que el amor

que te abandona sin un adiós

dejándote en soledad.

Camina la sombra día a día

hasta tener tus ojos,

tu sonrisa, tu voz,

para llevarse la vida, sigilosamente,

sin decir a donde,

y si le preguntas: ¿A dónde me llevas?

Plácidamente te sonreiría, no más,

sin dejar de caminar

Quien sabe a donde

te llevara la sombra.

LOS SUSURROS DE LOS POETAS MUERTOS (Ralph Waldo Emerson)II

DIAS
Hijas de tiempo, los días hipócritas. 
Sordo y mudo como derviches descalzos,
y marchando sola en un archivo sin fin,
Llevar diademas y haces de leña en sus manos.
Para cada Ofrecen regalos después de su voluntad,
pan, reinos, estrellas, cielo Que o todas las bodegas.
Yo, en mi jardín pleached, vi la pompa,
se olvidaron de mi deseos de la mañana, a toda prisa
tomó un par de hierbas y manzanas, y el día
se volvió y se marchó en silencio. Yo, demasiado tarde,
Bajo su solemne filete vi el desprecio. 

 

EL PASADO

La deuda está saldada,

La sentencia declarada,

Las Furias aplacadas,

La plaga está frenada.

Todas las suertes echadas;

Gira la llave y tranca la puerta,

Dulce es por siempre la muerte.

Ni esperanza altiva, ni melancolía venenosa,

Ni odio asesino pueden entrar.

Todo es ahora seguro y firmemente fijo;

Ni los dioses pueden el pasado agitar;

Vuela – a la adamantina puerta,

Atrancada por siempre.

Nadie puede allí volver a entrar,—

Ni ladrón tan astuto,

Ni Satanás con artimañas perfectas puede

Entrar furtivamente por ventana, grieta o agujero,

Y atar o desatar, o añadir lo que faltaba,

Insertar una hoja o un nombre inventar,

Una nueva cara o terminar lo que está lleno,

Alterar o enmendar el Hecho eterno.

 

ADIOS

En costa lejana

y en mar de pasión,

dijimos adioses

sin decir adiós.

Y no fue verdad

la alucinación.

Ni tú la creíste

Ni la creo yo,

«y es cierto y no es cierto»

como en la canción.

Que yendo hacia el Sur

diciendo iba yo:

«Vamos hacia el mar que devora al Sol».

Y yendo hacia el Norte

decía tu voz:

«Vamos a ver juntos

donde se hace el Sol».

Ni por juego digas

que nos separaron

tierra y mar, que son

ella, sueño y el

alucinación.

No te digas solo

ni pida tu voz

albergue para uno

al albergador.

Echarás la sombra

que siempre se echó,

morderás la duna

con paso de dos…