SEÑORA

¡Oh! Señora,

señora mía,

mullidora de mis recuerdos

sombra de mis sueños.

¡Oh! Señora,

señora mía,

mi destino es

seguir escribiendo

poemas, en la soledad

de mis oscuros momentos,

consciente, de que

no serán leídos

por ti musa

de la inspiración.

¡Oh! Señora,

señora mía,

dueña de mis sentimientos.