ATESORO RECUERDOS

En mi mente

atesoro recuerdos

henchidos de palabras

pronunciadas, y

guardadas.

 

En mi mente

atesoro recuerdos,

en mi día a día

poco tiempo

para enumerarlos, y

en mi caja torácica

poco aire,

pero el suficiente

para que las mariposas

de mis sueños

batan sus pigmentadas alas

en el arrabal de tu rostro.

 

En mi mente guardo

los versos de tus labios,

guardo,

tu centelleante mirada,

la sonrisa de tu rostro,

para colgarlas

en los días de soledad

en las nubes

que pululan

por nuestro cielo.

 

En mi mente

guardo recuerdos, y

poco tiempo

para contarlos.

Pero en ese tiempo

en mi mente

atesoro tu nombre,

y las caricias

de tu mirada.

EL VENDRELL

La grisácea neblina

del amanecer,

que en la penumbra

de la noche

se ha deslizado

por las laderas

del Vendrell,

se va elevando

sobre las tranquilas

olas del Mediterráneo,

mientras los sueños

de la oscura noche

se disipan en el olvido

de la memoria,

dejando el amargo recuerdo

de un sueño inacabado.

Los sueños,

sueños son

de una realidad imaginada.