SUEÑO DE UN POETA

Recorro con mis dedos,

las estrechas sendas de tu epidermis

esculpiendo tu rostro de viento

en los recovecos de tu piel.

 

Observo embelesado

las mariposas de tu cuerpo

con la avidez

del sueño de un poeta.

 

Dejo parte de mi vida

en tu mirada cristalina,

mientras cincelo

la escultura de tu cuerpo.

 

Abrimos y cerramos juntos

el libro blanco del deseo,

con una única palabra,

con un único verso,

con el placer de tu sonrisa.

 

Recorro con mis dedos

las estrechas sendas de tu piel,

mientras lentamente

transcurre la vida,

y dejo que el tiempo,

de esta vida

junto a ti,

sea una isla

de horizontes azulados,

donde todo es fácil,

donde la tristeza

no tiene espacio,

donde el amor

supera al poema,

del sueño de un poeta.