SILENCIO

¡Oh silencio!

Mi silencio,

que extraño

eres a veces,

silencio

cuando no permites

que el viento

te invada

con el arrullar

de sus ondas

para depositar

el polen

de las palabras

en las celdas

oscuras de mi

silencio,

para convertirse

en el dulce alimento

del sonsonete

de mi silencio.

¡O silencio!