SILENCIO

¡Oh silencio!

Mi silencio,

que extraño

eres a veces,

silencio

cuando no permites

que el viento

te invada

con el arrullar

de sus ondas

para depositar

el polen

de las palabras

en las celdas

oscuras de mi

silencio,

para convertirse

en el dulce alimento

del sonsonete

de mi silencio.

¡O silencio!

MIEDOS

No te entregues

a tus miedos,

déjalos que vaguen

en el parque de atracciones

de tu mente,

como fotogramas

de una película

vista en tu juventud,

como recuerdos

coloreados

de tu pasado.

 

No te entregues

a tus miedos

porque ellos

solo pretenden

que no hables

con tu corazón.

 

No te entregues

a tus miedos

escucha tu corazón,

el te habla

de sentimientos,

no de miedo

ni resquemor

 

No te entregues

a tus miedos

escucha los susurros

de tu corazón.