EL OCÉANO DEL AMOR

A veces hay que dar un salto en el vacío

para atravesar, con los brazos extendidos,

las tibias láminas del aire y hundirse,
fundirse,
en las cálidas aguas del amor.
Ese amor, que como mar azul
que tragará tu cuerpo
como una lengua de cristal
y te arrastrará hasta su más profundo ser.
Y excavar.
Excavar en el agua,
bailando entre remolinos de locura,
lanzar a los cinco océanos
tu canción más profunda,
tu pasión más distante.
Y encontrarte
en el más profundo abismo
como una perla luminosa,
como nácar entre terciopelo negro,
y azul.
Y excavar.
Excavar en el agua,
y hundirme.
Hundirme en ese regazo

mecido por las olas
de tus pensamientos,
nadando en el aire líquido de tu alma,
ese inmenso lago
de ese inmenso mar
del que nunca quisiera salir.

 

Ese mar azul

del océano del amor.