DESEO

Deseo con devoción

Que algún día

Pueda ver gravado

Sobre la piel

Del árbol de mi vida

La imagen de tu recuerdo.

Tu imagen de esa tarde

En la plaza principal

De Viana Do Castelo,

Viva imagen de lo eterno

Entre las tímidas sonrisas

De tus labios afrutados.

En ese instante

En que el azul

De tus ojos

Se impone

Al espacio,

Al tiempo,

A las luces,

A las sombras.

En ese momento

Ordenaste mi mundo

Con capricho,

Pero con ternura.

Tus manos

De hierro velicas

Aprietan mis entrañas

Haciendo con ello

Que un millar de mariposas

Revoloteen en el más pequeño

Confín de mi alma.

Esa tarde

En esa plaza perdida

Le prometí al silencio,

A mi silencio,

Que serias mía

Para siempre.

REFLEXIÓN DE UNA TARDE DE AGOSTO

Kafka decía “un libro tiene que ser un hacha que abra un agujero en el mar helado de nuestro interior”.

La lectura nos da ese silencio que buscamos para que nos abstraiga del ruido que nos rodea. Quizás porque la vida nos antoja una broma estúpida, nos refugiamosrefle en las paginas de un libro.

MANOS AL VIENTO

Manos al viento

viento en las manos.

Manos con dedos,

dedos, que como

pinceles bocetan

en el lienzo del viento,

las líneas de tu rostro.

Rostro que el viento

del levante transporta

en el tiempo

de los recuerdos.

Manos al viento

que con los pinceles

de sus dedos,

acarician suavemente

las líneas de tu rostro,

con piel de melocotón.

Manos al viento

que con los pinceles

de las manos al viento,

entrelazan

tu suave rostro.

Manos al viento,

tu rostro en movimiento.