PREGUNTAS A MI SOLEDAD

Un cuarto a oscuras,

Una habitación vacía

Una luz apagada

Un cuerpo quieto

Un cuerpo vibrando

Un cuerpo inerte

Un pensamiento perdido

En un cuarto a oscuras.

Pasan los segundos,

Los minutos,

Las horas,

De un espacio

En el tiempo.

Me pregunto,

¿Dónde estuve?

¿Qué fui?

¿A dónde voy?

¿Qué soy?

¿Qué quiero?

¿Qué no quiero?

Mi vida es algo más

Que solo actuar,

Que solo caminar

Que solo respirar

Que solo pensar.

Pensar no está mal.

Pero no quiero volver

A oír sin hablar,

Hablar sin sentir,

Pensar sin medir,

Querer sin sentir

Besar sin amar

Soñar sin dormir.

Quiero pensar

Para volver ha

Escuchar para hablar

Hablar para no mentir

Pensar para actuar

Querer para sentir

Besar para amar

Soñar para dormir.

Quiero vivir

Para disfrutar.

CINCO…

Cinco vocales.

Cinco letras

Cinco números…

Primos.

 

Cinco canciones,

cinco poemas

con los que definir

mi eterna amargura,

mi eterna desdicha,

mi eterna sonrisa.

 

Melancolía apagada

que cada día

dibuja mi rostro

la mirada

con la que te miro

llena de ilusión,

llena de pasión,

llena de esperanza.

 

Cinco líneas

mal dibujadas.

Cinco sonrisas

llenas de ilusión,

llenas de palabras

de esas que hacen

hablar a la nada

a la nada,

en la que creíste,

que penetran

en cada uno

de tus poros.

 

Cinco lagrimas,

derrochadas

dibuja la línea

infinita,

de tus labios

dibujando los finos

trazos de tu rostro.

 

Cinco palabras

para escenificar

en tu día a día,

el amanecer

de mi día…

DÉJAME DESCUBRIR

Déjame

Déjame descubrir

el jardín donde

poder vivir,

a tu lado.

Preguntas

¿Por qué?

 

Porque tú eres

la única que pone

luz en mis noches,

tu creas noches

en mi luz

la única

que sin palabras

consigue enmudecerme,

que sin querer

consigue someterme,

consigue calmarme.

 

Porque eres la imagen

que veo alejarse

en mis atardeceres

por el corredor

de mi cárcel

que es mi vida.

 

Porque algo

en mi se mueve

cuando te pienso.

Cuando me miras,

renace de las ruinas

quemadas por el fuego

este necio, que soy.

 

Espero que el viento acune

las historias de mis labios,

para cuando

lleguen a tus oídos

aunque,

no estén cercanos

en ellos se queden

guardados,

como sinfonía silenciosa.

Para que el cautiverio

en que he vivido

no sea olvidado

en vano.

 

Y como sabio

no sepa que decir

ante tu mirada.

Para

solamente

cogerte de la mano.